Crédito foto: La República - Perú

Por: Nathalia Andrea Marin Palomino

Ojalá tuviéramos noticias alegres que coincidieran con la ‘felicidad’ de la celebración… Por ahora, tenemos la fortuna de sobrevivir otro día.

Este 9 de febrero fue el Día del Periodista en Colombia.

O mejor dicho, la conmemoración de sobrevivir a amenazas, censuras y riesgos de ser periodista.

El día del periodista es para celebrar que muchos estamos vivos, que hemos enfrentado y sobrevivido a agresiones y obstáculos en contra de la exposición de la verdad. Una batalla que con los años se pone más turbia.

Así lo mostró la Fundación para la Libertad de Prensa en su informe anual del 2020. En este destacó de primerazo que en los últimos 4 años han asesinado a 8 periodistas y se registraron 618 amenazas a este gremio.

Y si nos ponemos más actuales, en el 2020 hubo 152 amenazas a 193 periodistas -cada 2 días del año amenazaban a uno o varios- y mataron a otros 2: Abelardo Liz (Samaniego, Nariño) y Felipe Guevara (Cali, Valle).

Los que ya no están…

A Felipe Guevara, periodista judicial del Q’hubo – Cali lo balearon en diciembre del 2020, pero venía denunciando amenazas en su contra desde el 2017… todas asociadas a su oficio.

Guevara vivía en el barrio Mariano Ramos de la capital del Valle, lo mataron en su propio barrio. Y pese a que aprehendieron al menor ‘presunto responsable’ de disparar contra el periodista, todavía no se tiene claridad de quién dio la orden.

Y Abelardo, periodista indígena de la emisora comunitaria Nación Nasa, murió un mediodía de agosto mientras cubría los desalojos en Corinto, Cauca por parte del Ejército Nacional y el ESMAD.

La fuerza pública impidió el ingreso oportuno de vehículos y personal para trasladar a los heridos, entre ellos Abelardo”, le dijeron representantes del Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC) a la FLIP.

¿El regreso de la violencia a los periodistas?

En suma, la FLIP expuso en total 253 agresiones físicas a periodistas. Repartidas entre:

  • Asesinatos: 2
  • Amenazas: 152
  • Desplazamiento: 8
  • Exilio: 4

Muchas de estas agresiones fueron porque los periodistas cubrían o investigaban casos de corrupción, orden público, política o narcotráfico… Como quien dice, a ciertas personas o grupos les afectaba la búsqueda de la verdad y recurrieron a la violencia para el gremio.

Cabe resaltar que desde 1938 hasta el 2020 asesinaron a 162 personas dedicadas a este oficio.

Persistir y no desistir

Ojalá tuviéramos noticias alegres que coincidieran con la ‘felicidad’ de la celebración. Espero que algún día se haga justicia por Felipe, Abelardo y por muchos colegas más en el que sus asesinatos quedaron impunes.

Por ahora, tenemos la fortuna de sobrevivir otro día.

Quizá seré terca o masoquista; si bien, estas cifras espantan (y me asustan) prefiero continuar con el ideal de que estos ataques se contraatacan y podrían terminar mientras sigamos ejerciendo. Si nos callan ganan ellos, pero si levantamos la voz y mostramos la información alguien la escuchará y ellos pierden.

En comparación a muchos otros colegas yo aún soy una bebé en la profesión, la polluela que va a coger vuelo. Pero mi devoción a este oficio es indescriptible, pura y desinteresada… lo siento así porque todos los días me nace trabajar únicamente por amor al periodismo, para que sea mejor e innovador. Nada de fama, nada de dinero, nada superficial.

Pese a que es un oficio de alto riesgo, mi compromiso con esta profesión es como un matrimonio: hasta que la muerte nos separe.

Siempre voy a amarla, si muero haciendo lo que me gusta, moriría en paz.