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#Columna – Sólida y maleable

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Por: Camilo Figueroa.

Experiencia, ensayo y error, madurez, repetición constante, aprendizaje prolongado. En este escrito los convertiré en sinónimos para referirme al hecho de estar preparado. Que las cosas no nos tomen por sorpresa es algo posible, aunque no se cumple en todos los casos. En lo personal, odio las sorpresas. No porque no me gusten, sino porque me indican que sucedió algo que, dependiendo del contexto, pudo afectarme positiva o negativamente, en pocas palabras, que no tenía el control. Algo con lo que no contábamos, y con tal poder de desestabilizar todo lo que veníamos construyendo, que ya poseíamos, que parecía teníamos controlado o que no nos podría afectar. La mentalidad, estabilidad emocional o como lo quieran llamar ¿Por qué somos tan frágiles?

A lo largo de mis columnas he hablado en su mayoría temas externos: tecnología, redes sociales, videojuegos, polémicas, fútbol, videos virales. Y a pesar que intento mezclar información con mis puntos de vista, siento que no explayo totalmente mi pensar.

No me malinterprete. No estoy triste ni nada por el estilo, de hecho, hablo de esto por algo que vi en un partido de fútbol y que es supremamente sencillo acoplar a la vida cotidiana. En el deporte lo denominan jerarquía, en el día a día, estabilidad emocional.

Los seres humanos nos preparamos previamente para casi todo, excepto si algo nos arrolla en el interior, solo ahí, es que comenzamos a buscar tranquilidad. Nadie piensa en querer estar contento para evitar una melancolía, a menos que la esté sufriendo, o la haya vivido antes.

No soy muy adulto ni sé sobre psicología, coaching o este tipo de ramas que se dedican a este ámbito. Como todos, he tenido mis momentos malos y he sabido transitar a través de ellos, hasta el día de hoy. Aun así, niño o adulto, nadie escapa a una debilidad. Todos tenemos algo que nos amedrenta; ya sea un tema, una persona, una decisión o responsabilidad.

Y es que me parece gracioso que una carga emocional llega a ser más pesada que alguna física, tanto para bien como para mal. En algunos casos, motivación, ganas de salir adelante, optimismo, que podremos con todo y que éxito está a la vuelta de la esquina, y en otros, desilusión, tristeza, desolación, dolor en el pecho, derrotado/a y que nada te sale bien, que estás condenado/a al fracaso.

No sé quién tendrá la oportunidad de leer está columna, solo quiero decirles que, tu estabilidad es tan fuerte e importante como cualquier otro aspecto de tu vida. Y es normal. Está bien sentirse adolorido en ocasiones y que no parece fácil recuperarse. No es un mensaje motivacional porque soy terrible para eso, solo quiero decir que no le demos la espalda a lo importante que es la mentalidad, porque creo que, la mejor virtud que tenemos los seres humanos es que podemos levantarnos y ser capaces de adaptarnos siempre. Busca ayuda, enfócate, haz lo que te hace feliz y comparte con las personas que te hagan sentir bien, que la mente, aunque parezca maleable, puede llegar a ser muy sólida.