#Columna: La armadura de una coach

#Columna: La armadura de una coach

La armadura de una coach

La armadura de una coach

 

La vida de Mariana Pajón cuando era niña, fue por un lado competir con chicos para poder foguearse y recibir cartas por parte de los acudientes para que ella no compitiera en la categoría masculino; por otro lado, salir con su padre a pedir patrocinio, muchas empresas se negaron argumentado que la niña estaba en el lugar equivocado, el correcto era jugar con las muñecas.

En la actualidad esta mujer es sinónimo de fuerza, perseverancia y pasión; su armadura es el casco, cuando ella se lo pone el objetivo no es su contrincante sino la pista y los obstáculos que esta le propone.

Un artículo publicado por la Universidad de Florida que habla sobre la baja representación de la mujer en los deportes dominados por los hombres, centrándose en entrenadores deportivos, expone “las mujeres representan el 42,6%, mientras que los hombres representan el 57.4% como entrenadores en equipos femeninos” pero en los deportes masculinos como el baloncesto o fútbol, las mujeres coach tan solo representan un 3%, un panorama bastante limitado para las entrenadoras.

Ese estudio que se realizó en Estados Unidos, me llevo a pensar, ¿en nuestro país cuántas mujeres han entrenado a la Selección Colombia? Pues ninguna.

La historia de una guerrera

En Cali, Jessica Cardona Bermúdez quien lleva diez años de experiencia como entrenadora de alto rendimiento en deportes acuáticos y quien dirige su club deportivo Hydro Gym, opina “en el gremio deportivo que una mujer sea entrenadora es difícil, ya que el 90% de entrenadores son hombres”.

En este sentido, Cardona considera que el estudio también es un reflejo de la realidad colombiana, los espacios para la mujer en el deporte siguen siendo mínimos. Aunque el panorama ha ido cambiando de manera lenta, se espera que el futuro sea mucho mejor, “hoy por hoy contamos con entrenadoras y clubes deportivos donde las mujeres somos las que llevamos la batuta” afirma.

En su recorrido, enfrentarse a prejuicios ha sido pan de cada día, por ejemplo, cuando trabajó como funcionaria pública se encontró con un ambiente machista, a tal punto de llevarla a renunciar y seguir con sus proyectos, otra experiencia fue al dictar clases del programa deportivo en las comunas de la ciudad, donde las personas se asombraban, “igual es rico mostrarle a la sociedad de que todas las mujeres también podemos” señala.

Mariana Pajón y Jessica Cardona Bermúdez tienen algo en común, las dos se han puesto su armadura y se han centrado en el objetivo más no en sus contrincantes, ellas han surgido en un ambiente dominado por hombres y le han dado con verraquera a su pasión. Lo más relevante es que las dos son embajadoras que han propuesto un ambiente deportivo donde no se debe clasificar por género, sus acciones han cerrado las brechas de desigualdad, creando nuevas oportunidades a las generaciones que vienen. Ellas han demostrado que el rendimiento, esfuerzo e innovación, son los criterios que sí deberían tenerse en cuenta.

 

 

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