#Columna: La ley y sus protestas

#Columna: La ley y sus protestas

La ley y sus protestas Me hablaron de ‘guerra civil’, como la canción de Guns N’ Roses, e inmediatamente pensé que era ridículo pensar que podríamos usar ese término para describir lo que ocurre en el país. Pero… ¿me equivoqué? La historia nos ha enseñado que la verdad que conocemos sobre nuestro país es únicamente la versión del bando ganador. También nos ha enseñado que la brutalidad produce revolución en su contra, aunque tal brutalidad no solo sea física. Con la historia entendimos que una disputa política y social puede ir mucho más allá de las armas tradicionales. Hace casi un mes hablamos de protestas; hace un poco más las Universidades públicas entraron en paro indefinido. Entendemos que los grandes combatientes aquí son los estudiantes y el Gobierno, aunque quizá la verdadera disputa sea en contra nosotros mismos: el pueblo. No es una condición gratuita ni voluntaria. La forma en la que vemos el panorama actual del país proviene de una larga exposición mediática que se remonta a las elecciones presidenciales: cuando identificamos cómo se estaban ajustando los medios a los intereses políticos que entrarían en vigor. Hoy los vemos con una postura adoptada. ¿Qué es eso de la ‘Ley de Financiamiento’? No se trata de por quién hayan votado, sino de aprender que la manipulación social es real. En una próxima oportunidad, cuando escuches a los candidatos, detente a pensar si lo que proponen es posible, popular o conveniente. No importa si defendiste su candidatura, lo que importa es aprender y reconocer lo que hasta ahora parece ser una mala elección tomada. Sí, no es una sorpresa que ahora nos quieran grabar más impuestos, justo donde más nos duele: en la canasta familiar. Pero, aunque esto no se limita a esa categoría, debimos darnos cuenta mucho antes, en el momento en que se aprobó el presupuesto nacional para el 2019. ¿Cuál fue su particularidad? El tema se volvió tan complejo que todos los medios intentan cubrir desesperados cada mención sobre el tema. La confusión que ha despertado la Ley llevó a Portafolio a hacer su propio apartado digital especial, dedicado a todas las noticias al respecto, titulando así: ‘Especial: Los efectos de la Ley de Financiamiento en su bolsillo’. Y solo para hacer un sondeo, un acercamiento, y entender que todo esto va mucho más allá de la canasta familiar, en distintos portales mediáticos se tocan algunos temas así: ‘Agricultores en desacuerdo’, ‘Busca que quienes ganen más, tributen más’, ‘No paran críticas: esta vez son los cafeteros’. Todo alrededor de la Ley. Es normal que el Estado se financie de los impuestos, pero esto funciona hasta el momento en que NO pone en riesgo la integridad económica y sostenible de las personas de pocos recursos. Nos advirtieron sobre la Ley de Financiamiento, como dije: el proyecto de presupuesto nacional para el 2019 fue aprobado con un faltante de 14 billones de pesos y, naturalmente, seguimos esperando que los programas del gobierno salgan adelante gracias a nuestros aportes, o que por lo menos se vea que el dinero no desaparece después del recaudo. Todos tranquilos que ya viene navidad Quizá debemos aprender de nuestros errores: identificar quiénes son los personajes que hacen parte del gabinete y nos representan allá ‘arriba’ en el Congreso; también hay que prestar especial atención a esos con los que se relacionan... No vaya a ser que elijamos un gobierno que suba un pillo a la Cámara de Representantes, evidentemente corrupto, pero atornillado en su curul. Hablando de Carrasquilla, esperemos a ver si tomado de la mano con Iván Duque salen a la calle a repartir bonos navideños. Y aunque no creo que estemos en una Guerra civil, creo que en medio de la problemática de la Ley de Financiamiento, la reducción de presupuestos para la educación y las consecuentes manifestaciones y protestas; podemos identificarnos con un fragmento de la siguiente canción: (Traducida) Miren en la duda que nos hemos revolcado. Miren a los líderes que hemos seguido. Miren las mentiras que nos hemos tragado. Y yo no quiero escuchar más.

La ley y sus protestas

                              

Me hablaron de ‘guerra civil’, como la canción de Guns N’ Roses, e inmediatamente pensé que era ridículo pensar que podríamos usar ese término para describir lo que ocurre en el país. Pero… ¿me equivoqué?

La historia nos ha enseñado que la verdad que conocemos sobre nuestro país es únicamente la versión del bando ganador. También nos ha enseñado que la brutalidad produce revolución en su contra, aunque tal brutalidad no solo sea física.

Con la historia entendimos que una disputa política y social puede ir mucho más allá de las armas tradicionales.

Hace casi un mes hablamos de protestas; hace un poco más las Universidades públicas entraron en paro indefinido. Entendemos que los grandes combatientes aquí son los estudiantes y el Gobierno, aunque quizá la verdadera disputa sea en contra nosotros mismos: el pueblo.

No es una condición gratuita ni voluntaria. La forma en la que vemos el panorama actual del país proviene de una larga exposición mediática que se remonta a las elecciones presidenciales: cuando identificamos cómo se estaban ajustando los medios a los intereses políticos que entrarían en vigor. Hoy los vemos con una postura adoptada.

 

¿Qué es eso de la ‘Ley de Financiamiento’?

No se trata de por quién hayan votado, sino de aprender que la manipulación social es real.

En una próxima oportunidad, cuando escuches a los candidatos, detente a pensar si lo que proponen es posible, popular o conveniente. No importa si defendiste su candidatura, lo que importa es aprender y reconocer lo que hasta ahora parece ser una mala elección tomada.

Sí, no es una sorpresa que ahora nos quieran grabar más impuestos, justo donde más nos duele: en la canasta familiar. Pero, aunque esto no se limita a esa categoría, debimos darnos cuenta mucho antes, en el momento en que se aprobó el presupuesto nacional para el 2019. ¿Cuál fue su particularidad?

El tema se volvió tan complejo que todos los medios intentan cubrir desesperados cada mención sobre el tema. La confusión que ha despertado la Ley llevó a Portafolio a hacer su propio apartado digital especial, dedicado a todas las noticias al respecto, titulando así: ‘Especial: Los efectos de la Ley de Financiamiento en su bolsillo’.

Y solo para hacer un sondeo, un acercamiento, y entender que todo esto va mucho más allá de la canasta familiar, en distintos portales mediáticos se tocan algunos temas así: ‘Agricultores en desacuerdo’, ‘Busca que quienes ganen más, tributen más’, ‘No paran críticas: esta vez son los cafeteros’. Todo alrededor de la Ley.

Es normal que el Estado se financie de los impuestos, pero esto funciona hasta el momento en que NO pone en riesgo la integridad económica y sostenible de las personas de pocos recursos.

Nos advirtieron sobre la Ley de Financiamiento, como dije: el proyecto de presupuesto nacional para el 2019 fue aprobado con un faltante de 14 billones de pesos y, naturalmente, seguimos esperando que los programas del gobierno salgan adelante gracias a nuestros aportes, o que por lo menos se vea que el dinero no desaparece después del recaudo.

 

Todos tranquilos que ya viene navidad

Quizá debemos aprender de nuestros errores: identificar quiénes son los personajes que hacen parte del gabinete y nos representan allá ‘arriba’ en el Congreso; también hay que prestar especial atención a esos con los que se relacionan… No vaya a ser que elijamos un gobierno que suba un pillo a la Cámara de Representantes, evidentemente corrupto, pero atornillado en su curul.

Hablando de Carrasquilla, esperemos a ver si tomado de la mano con Iván Duque salen a la calle a repartir bonos navideños.

Y aunque no creo que estemos en una Guerra civil, creo que en medio de la problemática de la Ley de Financiamiento, la reducción de presupuestos para la educación y las consecuentes manifestaciones y protestas; podemos identificarnos con un fragmento de la siguiente canción:

(Traducida)

                                                              Miren en la duda que nos hemos revolcado.

                                                              Miren a los líderes que hemos seguido.    

                                                              Miren las mentiras que nos hemos tragado.

                                                              Y yo no quiero escuchar más.

 

 

La ley y sus protestas Me hablaron de ‘guerra civil’, como la canción de Guns N’ Roses, e inmediatamente pensé que era ridículo pensar que podríamos usar ese término para describir lo que ocurre en el país. Pero… ¿me equivoqué? La historia nos ha enseñado que la verdad que conocemos sobre nuestro país es únicamente la versión del bando ganador. También nos ha enseñado que la brutalidad produce revolución en su contra, aunque tal brutalidad no solo sea física. Con la historia entendimos que una disputa política y social puede ir mucho más allá de las armas tradicionales. Hace casi un mes hablamos de protestas; hace un poco más las Universidades públicas entraron en paro indefinido. Entendemos que los grandes combatientes aquí son los estudiantes y el Gobierno, aunque quizá la verdadera disputa sea en contra nosotros mismos: el pueblo. No es una condición gratuita ni voluntaria. La forma en la que vemos el panorama actual del país proviene de una larga exposición mediática que se remonta a las elecciones presidenciales: cuando identificamos cómo se estaban ajustando los medios a los intereses políticos que entrarían en vigor. Hoy los vemos con una postura adoptada. ¿Qué es eso de la ‘Ley de Financiamiento’? No se trata de por quién hayan votado, sino de aprender que la manipulación social es real. En una próxima oportunidad, cuando escuches a los candidatos, detente a pensar si lo que proponen es posible, popular o conveniente. No importa si defendiste su candidatura, lo que importa es aprender y reconocer lo que hasta ahora parece ser una mala elección tomada. Sí, no es una sorpresa que ahora nos quieran grabar más impuestos, justo donde más nos duele: en la canasta familiar. Pero, aunque esto no se limita a esa categoría, debimos darnos cuenta mucho antes, en el momento en que se aprobó el presupuesto nacional para el 2019. ¿Cuál fue su particularidad? El tema se volvió tan complejo que todos los medios intentan cubrir desesperados cada mención sobre el tema. La confusión que ha despertado la Ley llevó a Portafolio a hacer su propio apartado digital especial, dedicado a todas las noticias al respecto, titulando así: ‘Especial: Los efectos de la Ley de Financiamiento en su bolsillo’. Y solo para hacer un sondeo, un acercamiento, y entender que todo esto va mucho más allá de la canasta familiar, en distintos portales mediáticos se tocan algunos temas así: ‘Agricultores en desacuerdo’, ‘Busca que quienes ganen más, tributen más’, ‘No paran críticas: esta vez son los cafeteros’. Todo alrededor de la Ley. Es normal que el Estado se financie de los impuestos, pero esto funciona hasta el momento en que NO pone en riesgo la integridad económica y sostenible de las personas de pocos recursos. Nos advirtieron sobre la Ley de Financiamiento, como dije: el proyecto de presupuesto nacional para el 2019 fue aprobado con un faltante de 14 billones de pesos y, naturalmente, seguimos esperando que los programas del gobierno salgan adelante gracias a nuestros aportes, o que por lo menos se vea que el dinero no desaparece después del recaudo. Todos tranquilos que ya viene navidad Quizá debemos aprender de nuestros errores: identificar quiénes son los personajes que hacen parte del gabinete y nos representan allá ‘arriba’ en el Congreso; también hay que prestar especial atención a esos con los que se relacionan... No vaya a ser que elijamos un gobierno que suba un pillo a la Cámara de Representantes, evidentemente corrupto, pero atornillado en su curul. Hablando de Carrasquilla, esperemos a ver si tomado de la mano con Iván Duque salen a la calle a repartir bonos navideños. Y aunque no creo que estemos en una Guerra civil, creo que en medio de la problemática de la Ley de Financiamiento, la reducción de presupuestos para la educación y las consecuentes manifestaciones y protestas; podemos identificarnos con un fragmento de la siguiente canción: (Traducida) Miren en la duda que nos hemos revolcado. Miren a los líderes que hemos seguido. Miren las mentiras que nos hemos tragado. Y yo no quiero escuchar más.

 

 

 

 

 

 

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