Rarezas de mi país

Rarezas de mi país

Mi país es muy bello pero muy extraño, aquí suceden cosas que contravienen las leyes de la lógica y del sentido común…

Políticos que se roban el erario público, con crímenes demostrados, con conocimiento de lo que son capaces y lo nefasto de sus actitudes, a los que les dan permiso de salida de las cárceles en las que se encuentran, y van por todas partes muy campantes, haciendo proselitismo, cuadrando la vuelta para las elecciones venideras, afianzando poderes y feudos electorales.

“Estudiantes” armando tropeles en las universidades, tirando papas bombas, causando estragos en las calles, amenazando pasajeros del MIO, robándolos y maltratándolos, tomando de rehén a un conductor del sistema de transporte masivo, vandalizando todas sus acciones y discursos en nombre de una protesta ante una ley que en efecto afecta a la educación pública, pero que no justifica sus acciones.

Honorables miembros de las altas esferas políticas de la nación que hacen afirmaciones como que con 190 mil pesos se puede vivir en este país, pero que su vez no pueden tanquear dos carros con 16 millones, que pretenden que los colombianos subsidien más sus gastos, que no se quieren gastar nadita de lo que se ganan en sus “arduas y extenuantes” jornadas laborales.

Compatriotas amenazados por catástrofes naturales que tienen que ver cómo en bodegas dejan pudrir la comida que les ha sido enviada para auxiliarlos en su momento más oscuro, o en el mejor de los casos tienen que pagar porque les sean entregadas las donaciones que de buena fe les envían las organizaciones ciudadanas, y que siguen aguantando hambre, enfermos, vencidos por la desidia estatal y la mala voluntad de sus gobernantes.

Miles de profesionales agobiados por las deudas, atrapados en una espiral de endeudamiento y presiones financieras, que se parten la espalda trabajando por salarios miserables en el mejor de los casos, o que sufren mes tras mes por el desempleo rampante que se pasea por todos lados, que les restriega en la cara que de poco sirve ser buen profesional si el medio en el que se mueven no abren plazas de trabajo suficientes que garanticen un digno ingreso para tener una digna calidad de vida, atacados por las deudas.

Millones de colombianos abandonados por el sistema de salud, que ven cómo sus pagos de cobertura de salud se despilfarran abiertamente, que han visto cómo el Acetaminofén se volvió una droga milagrosa, que cura desde la fiebre hasta el cáncer y la septicemia, que se pueden morir por física ineptitud de las EPS, que si no entutelan no los atienden.

Lo que veo es que es culpa de todos, porque dejamos que políticos corruptos, vándalos, hampones y malandros hagan y deshagan sin tomar cartas en el asunto. Los políticos están para servirnos, nosotros les pagamos para que nos sirvan, no al contrario, los hampones y vándalos deben recibir castigos ejemplares, no revocatorias de licencias de conducción por 9 siglos y trato preferencial en las cárceles, falta más compromiso ciudadano. Hay que dejar de ser pasivos, sumisos y atolondrados, hay que ponerse serios con el país y sacudirnos esta tontera que nos rodea, exigir lo que nos merecemos, cumpliendo con nuestras obligaciones ciudadanas, votando a conciencia y exigiendo, no mendigando, a los gobernantes y al estado que cumplan nuestros derechos.

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