¿Cómo será la música del futuro? ¿Cuál será el aporte de la Inteligencia Artificial al proceso creativo musical? “Los artistas no temen a la tecnología”, afirman los especialistas que exploran con entusiasmo la respuesta a estos cuestionamientos.

Los cambios están gestados y parece que no habrá vuelta atrás para que la Inteligencia Artificial (IA) irrumpa con fuerza y transforme, quizá para siempre, la manera en cómo se crea y se consume música. Y lejos de ver este escenario con recelo, algunos segmentos de la industria están entusiasmados con el futuro.

Es necesario destacar que dicha tecnología dista mucho de ser nueva. De hecho, sus orígenes se remontan a la época de la Segunda Guerra Mundial, cuando Alan Turing se preguntó: ¿Las máquinas pueden pensar?

Sin embargo, tal vez sea en las expresiones artísticas en donde esta especie de ente incomprendido tardó más en insertarse. Y ahora que la presencia de la IA es palpable, las posibilidades lucen infinitas. “Los artistas no le tienen miedo a la IA, todos los demás sí”, afirma Jeffrey Bacon, fundador de 73Barrios, sello especializado en lograr que los artistas independientes puedan realizar mejores negocios usando la tecnología.

Jeffrey Bacon, fundador de 73Barrios. Foto: Bime

Para ello es necesario entender con claridad los profundos retos que implica la Inteligencia Artificial. Por ejemplo, para saber cómo licenciar y gestionar el flujo de regalías y el dinero que genera la industria musical a partir de los contenidos generados con la tecnología. “Estas son cuestiones que se están resolviendo. No tenemos todas las respuestas de inmediato”, resalta el entrevistado, quien fue parte de los especialistas invitados a la pasada emisión de Bime Bilbao 2023, encuentro para profesionales de la industria musical realizado en España.

Músicos, productores, compositores y creadores, en tanto, lejos de ver la IA con recelo, parecen animados por explorar sus posibilidades creativas. Y no hace falta que pasen años para ver qué sucederá. En la actualidad, existen herramientas como Audacia, un desarrollo tecnológico que es capaz de escribir una publicación en redes sociales para ayudar a los creativos a promocionarse mejor.

“La Inteligencia Artificial va a cambiar no solo la forma en cómo hacemos música, sino también la forma en cómo la consumimos y la vendemos”

“Puedes aumentar tus streams, tus seguidores y tus ingresos, al hacer que la IA analice tus datos y te dé consejos”. Bajo este esquema, si de pronto la nueva canción de un artista se vuelve un éxito en China o en Italia, es posible escribir un post en ese idioma para promocionarla aún más.

Otra posibilidad que pone sobre la mesa Jeffrey Bacon es AudioShake, el software que hizo posible que Green Day pudiera quitar la guitarra solista de sus canciones. La banda estadounidense consigue así insertar estas producciones en Tiktok para animar a sus seguidores a que sean ellos quienes toquen la guitarra principal.

En tanto, grandes sellos como Universal o BMG firman acuerdos con MedRhythms para que la IA explore su catálogo musical con la finalidad de identificar qué canciones pueden ayudar a las personas con enfermedades como párkinson o demencia.

“Hay muchas aplicaciones realmente interesantes”, reitera Bacon.

“será un cambio radical”

La Inteligencia Artificial cambiará radicalmente la industria musical, afirma el especialista. Será, explica, más un proceso orgánico que una revolución que se suscite de un momento a otro. “Puede llevar 10 o 20 años, pero nuestra forma de hacer música en una o dos décadas estará absolutamente influenciada por la IA”.

Esto incidirá no solamente en la comercialización o consumo de música: también afectará la forma en cómo los músicos y cantantes se conecten con sus seguidores; así podrán encontrar una mejor manera de llegar a nuevos públicos y, con ello, aumentar su base de fans en forma sostenida.

El creador de 73Barrios afirma que de todas las personas que tienen una opinión sobre la IA, los artistas son el segmento de la industria más entusiasmado y propenso a adoptar esta tecnología como una herramienta creativa. Al respecto menciona un ejemplo ilustrativo: “Como artistas entendemos que ‘samplear’ no es hacer trampa. Usar un sintetizador no es hacer trampa”.

Al reflexionar en torno al uso de IA en la industria musical queda claro su potencial en la producción artística. Por ello, es trascendental su análisis en encuentros profesionales como Bime Bilbao para sumar a la comprensión de millones de escuchas que se sitúan fuera de la esfera creativa donde nace la música que acompaña y enriquece nuestros días.

Forbes.