COOPRIPAZ, es la cooperativa de firmantes de paz que trabaja con mujeres cabeza de hogar, adolescentes y jóvenes por el desarrollo socioeconómico y cultural de la zona de ladera de Cali, Valle del Cauca.

La Cooperativa Multiactiva Rescatando Ilusiones para la Paz, Coopripaz, a través de diferentes propuestas culturales, deportivas, productivas, sociales y comunitarias trabaja en la reconstrucción del tejido social, la recuperación de la memoria y el fortalecimiento de las propuestas generadas en los barrios de las comunas 18 y 21 de Cali, las mujeres cabeza de hogar son protagonistas.

“Somos un total de nueve madres cabeza de hogar, dos firmantes y siete civiles, las cuales recibimos acompañamiento en los procesos organizativos, educativos, tanto de capacitación presencial como virtual y del acceso a los recursos para el desarrollo de los proyectos productivos que adelantamos en el territorio, lo que nos permiten estar al cuidado de nuestros hijos”, comentó Julieth Ernestina Jaramillo Sánchez.

Julieth es una profesional de enfermería que tiene tres hijos menores de edad de 15, 5 y 3 años, quien escuchó de un vecino sobre la Cooperativa de firmantes de paz, se acercó a los líderes para conocer más del proceso y se sumó a él para apostarle al desarrollo de una de las zonas vulnerables de Cali y a su vez empezar con un proyecto productivo que le generara recursos, estuviera con sus hijos y trabajara de la mano de la paz y la salud.

“Antes tenía un trabajo muy exigente, donde salía de casa en la mañana y llegaba en la noche, a veces no veía a mis hijos, pero ahora tengo la oportunidad de estar más tiempo con ellos. Lo que estoy haciendo es dedicarme al cultivo de plantas medicinales y ornamentales y el proyecto de 180 gallinas ponedoras en un espacio donde se puedan pastorear y estén por fuera, libres. También estamos sembrando semillas nativas para alimentación de las gallinas de campo para la producción de huevos de una forma más natural, lo que nos permite tener un ingreso adicional, trabajando en unidad y eso nos vuelve más fuertes”

Y es que desde el año 2018, Coopripaz, “nace después del Acuerdo de Paz, cuando varios firmantes decidimos quedarnos en Cali y vimos la necesidad de seguir luchando por los más necesitados, comenzamos con una jornada comunitaria, cultural y deportiva en la comuna 18, con el apoyo de Misión de Verificación de la ONU en Colombia y Pastoral Social Cali. Así inició todo este cuento de avanzar en las apuestas de construcción de paz y soberanía alimentaria con las comunidades” recordó David Mauricio Hernández, representante legal de Coopripaz. 

El apoyo también se extendió a la comuna 21, donde en barrios como Siloé en el sector de San Francisco, se vincula a jóvenes en temas de muralismo, jornadas de ollas comunitarias, encuentros deportivos, huertas comunitarias; con el fin apoyarlos y que reconozcan otras actividades que los pueden alejar de la violencia y la estigmatización.  

“Los pelaos saben que algo bueno íbamos a hacer por ellos, cuando se acercaban sabíamos que el tema de la educación es complejo porque no hay escuela cerca, tienen hambre, y ellos buscan formación. Es muy chévere hacer esta labor, porque les enseñamos a cultivar su propio alimento en el lote de su casa y también artesanías para que ellos puedan vender o tener otras alternativas diferentes a parches en la esquina, buscando amistades que no les convenga o vender alucinógenos, es sacar a esos muchachos de esas garras de las pandillas que están cerca a los territorios” 

El apoyo a las madres cabeza de hogar, los niños, adolescentes, jóvenes y adultos mayores ha tenido frutos valiosos, comenta Julieth que “es muy importante tener intercambio de palabra y conocimiento, pues esas experiencias sirven para que no se repitan los mismos errores y con el apoyo mutuo se está saliendo adelante, con proyectos productivos, huertas y siembra de semillas”

De igual forma, David menciona que han sido varias experiencias que lo hacen seguir adelante, una de ellas fue el haber sido uno de los 15 expositores de proyectos textiles, liderados por firmantes, que llegaron a Colombiamoda 2023 en el pabellón Azul, Número 72 del stand de la Agencia para la Reincorporación y Normalización, prendas que fueron elaboradas en el taller de confección de Coopripaz, por mujeres y hombres que creen que con el trabajo digno y las ganas de ayudar a otros se puede alcanzar la paz.

Además, añade, es como si se hubiese convertido en una tradición de la comuna 18 y 21 “La marcha de antorchas cada año 7 de diciembre por la paz e integración. Cado año años se recolectan regalos para los niños de sector, se les entrega se pasa un rato rico y el 24 de diciembre se hace el compartir y la cena navideña”

Y es que en el sector de ladera en Cali el trabajo con firmantes de paz, afirma Juliet, les ha permitido salir de la estigmatización al trabajo humano, solidario y con la necesidad de unirse para alcanzar los logros, “La gente le ha parecido muy bonito el proceso que se está desarrollando, porque eso muestra que somos seres humanos con el derecho de poder reivindicarse, de poder iniciar un proceso de vida limpio, acorde, de respeto para los demás. Este es un proceso de acompañamiento en sociedad”.

Tanto Juliet que representa a las mujeres cabeza de hogar, como David quien lidera la Coopripaz considera que los sectores vulnerables de Cali deben ser alejados de los imaginarios de la violencia, ya que en estos territorios hay espacios culturales, de recuperación de memoria histórica, museos no visibilizados, rutas ecoturísticas, de gente emprendedora que necesita del apoyo de las entidades del Estado para erradicar la pobreza la estigmatización y la falta de oportunidades. 

Radio Nacional de Colombia.