El triste momento de uno de los históricos del fútbol profesional colombiano y su camino a la hecatombe en un muy corto periodo de tiempo

 

Por: Wilson Alejandro Sanjuan Esteban

Un Cali que venía de ser campeón y que hoy lucha contra el lastre y el fantasma de un posible descenso.

 Hace poco más de un año, un gran Deportivo Cali acaparabalas portadas de todos los telediarios del país, puesto que luego de una decente campaña y una espectacular fase de playoffs finales, se hacía con el campeonato de la liga colombiana, en este caso, de la temporada 2021-II, con unos jugadores que demostraron que, con tesón, disciplina y escucha, se podía campeonar (por encima de otras facultades como lo son el dinero o el renombre), y que, de la mano del director técnico,Rafael Dudamel, llegarían para hacerse con su décimaestrella, además, contando con futbolistas del calibre de Harold Preciado, quien acabó siendo su principal estandarte goleador para la consecución del título local.

 Hoy parece utópico pensar que este equipo, que hace exactamente un año era el campeón defensor, se encuentre seriamente pensando en el descenso … sí, descenso: una caída que se hace cada vez más real, gracias a los terribles procesos administrativos, futbolísticos y coyunturales que atraviesa el conjunto azucarero, los cuales lo han llevado a reposar en el fondo de la tabla de clasificados en los últimos tres semestres, siendo, actualmente, el colero del fútbol profesional colombiano(FPC).

 Fichajes caídos, ventas inexplicables, escándalos con la hinchada, despidos de técnicos y hasta mala suerte (recordando el retiro de su mejor defensa central, el zaguero Jorge Marsiglia, a sus tempranos 24 años), han truncado el rendimiento al menos estable del conjunto caleño, que hoy parece más cerca de disputar el Torneo BetPlay, que la liga de los grandes, y donde a veces pareciera que no hubiese la suficiente capacidad de compromiso por parte de los jugadores que han pasado por la plantilla blanquiverde en estos últimos semestres para poder, siquiera, competir: pues a pesar de que han llegado uno que otro buen jugador (sobre el papel), sigue existiendo ese aura de desconsuelo, nervios y derrotismo desde antes de comenzar los encuentros.

 Actualmente, el Deportivo Cali cuenta con uno de los técnicos más experimentados del país, el santandereano Jorge Luis Pinto, un hombre mundialista, campeón en Colombia y muy recordado por ser uno de los personajes con más carácter y disciplina dentro de nuestro fútbol; hombre que pintaba como un redentor luego de la escandalosa y frustrada presentación y salida del exjugador, Mayer Candelo, en su labor como estratega del club, lo que colocaría a Pinto como el tercer técnico al mando del conjunto caleño luego del campeonato de la 2021-II. Hoy parece que ni siquiera la experiencia y el temperamento del santandereano han sido suficientes para que este histórico de nuestro fútbol despierte e intente al menos pelear por no llegar a ese vacío interminable llamado descenso.

 Dicen que los equipos grandes en cualquier deporte o disciplina tienen esa jerarquía y esa casta para poder sobrellevar esos momentos extraños, bajos y oscuros, y es lo que la hinchada azucarera espera y desea: un equipo que con tesón y amor propio logre remontar un poco esa pesadilla llamada reclasificación y pueda renacer como el ave fénix con un nuevo proceso, renovado y unificado que le permita recuperar la esencia de campeón del FPC. Además, muchos fanáticos del buen futbol nacional siempre esperan contar con un histórico, como lo es el Deportivo Cali, disputando ligas, copas, clásicos y hasta, por qué no, torneos internacionales.