#Columna: “Colombia y España: lo que le falta a uno, le sobra al otro”

#Columna: “Colombia y España: lo que le falta a uno, le sobra al otro”

“Colombia y España: lo que le falta a uno, le sobra al otro”

Conociendo como conozco mi país (Colombia), y descubriendo cada vez más la cultura de España, estoy llegando a la conclusión de:

  1. Nunca, ninguno de los dos países ha sido mejor que el otro.
  2. Existen muchas diferencias entre ellos de las cuales se puede aprender mutuamente.
  3. Ambos Estados bien pueden estar acogiendo hábitos uno del otro, porque a los dos aún les falta ser mejor país.

Tanto en aspectos malos como en buenos, cada país tiene sus propias maravillas

Sobre la gestión política, económica, seguridad y salud española me quedo callada, está demás resaltar que a Colombia le falta ‘cancha por jugar’ en estos sentidos. Aunque, en España no todo es color de rosa. Un buen gobierno no es todo un país, también lo es su gente y otros pequeños detalles. Sonará utópico y hasta gracioso, pero así como Colombia debe aprender de España, estos deben aprender de nosotros, principalmente, en entender que los valores y el respeto hacia las personas importa. Más de dos meses viviendo en Madrid y me consta que, si aprendemos algunos comportamientos de España y los juntamos con algunas conductas colombianas, podríamos convertirnos en la mejor persona que siempre hemos querido ser, mencionaré algunos:

De Colombia para el mundo

La mayoría de colombianos -o latinoamericanos- tratamos a los demás como nos gustarían que nos trataran. La amabilidad y el contacto personal es característico de los latinos, tratamos al desconocido como un posible amigo o hermano; si no fuera así, más de 9 millones de extranjeros no hubiesen inmigrado a América (ONU) en los últimos 5 años. Pero más que la ‘amabilidad’, esto viene desde cada mirada, pellizco, regaño y lección de las madres y profesores para inspirar a los modales y al respeto por el otro: la educación; los comercios españoles son agradecidos con los latinos, porque pocas veces reciben un saludo, “por favor” o “gracias”, también por parte de los mismos europeos. Imagínate tú, sorprender a alguien y hacerle el día con un “buenos días”, es real.

Por otro lado, está el tono de voz y el uso de las palabras. Muchos poseemos una cualidad importante: la prudencia, además de que tenemos bien claro que “No es lo que dices, sino cómo lo dices”. La población española habla en un tono alto y más directo -sus comentarios pueden doler o no, ofender u aportar- no cualquiera toleraría una conversación con un español nativo, muchos podríamos ser susceptibles a ello incluso. Personalmente, podría afirmar que nosotros pensamos dos veces la forma de decir las cosas antes de hablarlas -increíble, pero cierto- mientras que España, va soltando lo que quiera decirte ‘como se le dé la gana’, pero así es la jerga, y lo que para nosotros suena “fuerte”, para ellos es una frase normal. Uno aprende a distinguir.

De España para el mundo

Es un sueño hecho realidad el saber que lo que hagas, cómo te vistas, tus posturas y tu personalidad son asuntos que, para los españoles, sólo te afectarán e importarán a ti. El derecho a la libre expresión y libre personalidad se hacen valer y son aspectos que no se husmean. El verdadero valor está en quién eres, cómo le aportas al mundo laboral y socialmente (trabajo, logros, metas, sueños) y en cuánta cerveza alcanzas a beber.

Colombia se suele interesar por la cantidad de dinero, tecnología y poder adquisitivo de una persona, definen a la persona con base en ello…. si muchos tan solo supieran que el modelo de celular que tengan es un dato tan inútil en el extranjero, se meterían bajo tierra de la vergüenza por pensar que un iPhone X les “presentará”. En España sólo serás un ‘crédulo más’ mientras no tengas verdaderos objetivos. Por otro lado, aquí no es válido cualquier ideal “intolerante”, España está superando el machismo, el racismo, la patriotería y la corrupción. El feminismo tiene un potente público activista y el corrupto es enviado inmediatamente a la cárcel, no al senado. Son espabilados, tienen claro que lo del pueblo no se toca y su integridad menos.

La fusión de los dos

Los colombianos sabemos decir mucho mejor las cosas, España sabe cómo mejor comportarse. Hemos vivido con la idea equívoca sobre que Colombia “no tiene nada que ofrecer” y que “España siempre será superior”, viceversa. Nos han metido una xenofobia y misoginia innecesaria a la cabeza para ocultar el hecho de que ambos tenemos mucho que ofrecer del uno al otro, poseemos lo que otros necesitan y podríamos compartirlo para ser mejores, en todo lugar. ¿Cuánta violencia se acabaría por reaccionar adecuadamente? ¿Qué tal si la justicia y la convivencia fueran más efectivas por saber respetar? ¿Cuántas ‘pelas’ de la mamá nos ahorraríamos si dijéramos las cosas bien? Aprendamos. Esto es un cuento de hadas que podría tener un verdadero final feliz. Sólo es creerlo y cumplirlo.

 

Escrito por:

 Nathalia Andrea Marin Palomino

 

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