#Columna: De la tusa y otros demonios…

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De la tusa y otros demonios…

La tusa es ese sentimiento profundo que te hace pensar que no hay razones para pararse de la cama, te hace doler el pecho, llorar con cualquier cosa, dejar de comer, e incluso pensar que nadie más te va a querer y que la persona que se fue era el amor de tu vida. Es como tener una venda en los ojos que no te permite ver la realidad y que te mantiene inmerso en el dolor.  No hay nada más duro que tener una tusa, creo que debería entrar a la lista de enfermedades fatales del ser humano.

Les quiero decir una cosa, la tusa es una mentira del amor, y que me perdonen mis ex novios, pero uno siempre que supera la tusa, libera una carga, vuelve a ser persona y se enamora otra vez, se da cuenta que siempre habrá alguien mejor que el anterior y que ni de riesgos volverías a vivir esa relación que dejaste en el pasado.

Y no estoy hablando por hablar, puedo decir que soy la reina de la tusa. Por desamor terminé en una clínica después de ingerir un tarro de pastas para dormir, y no era que me quisiera morir, solo quería dormir para no seguir sufriendo. Tuve que asistir a terapias de psicología, apoyarme en libros que me ayudaran en el proceso (les recomiendo “EL amor no duele” de  Montse Barderi, “Te amo…pero soy feliz sin ti” de Papá Jaime, “¿Amar o depender?” de Walter Riso, y por su puesto, la cómica guía del desamoro “Uno siempre cambia el amor de su vida, por otro amor o por otra vida” de Amalia Andrade.

El dolor y el amor esta en uno mismo

Con el tiempo entendí que no se trataba de la persona por la que tanto sufría, se trataba de mi,  porque no tenía el amor suficiente para ser consiente que lo que me dolía era el ego de que alguien no quisiera estar conmigo. Y ese ego del que les hablo es el que hace que sintamos que sin esa persona no podemos vivir, porque necesitamos de su atención y de sus palabras para sentir que somos valiosos. Después de todo esto aprendí que cuando nos amamos a nosotros mismos, sabemos que lo mejor que nos pudo pasar es que esa persona nos dejara, que nos terminara y que se acabara ese amor.

Así que mis queridos entusados, si andan en ese proceso de sufrir por un amor, quiero que entiendan que el amor que perdieron no es el de la otra persona sino el de ustedes mismos. Es momento de tomar la decisión de superarlo y les doy tres recomendaciones: 1. Haga una lista de las cosas malas de la relación y de las cosas que no le gustaban de la otra persona y léala todos los días hasta que se de cuenta que no valía la pena seguir luchando; 2. Busque ayuda en libros, en psicólogos, en blogs de apoyo, en lo que sea, material es lo que hay en Internet; 3. Póngase en la tarea de darse amor a usted mismo, viva y haga lo que “le dé la gana” y sea feliz sin depender de nadie más.

El día en que nos amemos a nosotros mismos, estaremos listos para amar a los demás. Se los dice la reina de la tusa, la misma que sin pensarlo se volvió a enamorar.

 

Fotografía por: @thevisualmaniac

Texto por: Johanna Ochoa

De la tusa y otros demonios…

 

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