#Columna: EN LAS BUENAS Y EN LAS MALAS

#Columna: EN LAS BUENAS Y EN LAS MALAS

EN LAS BUENAS Y EN LAS MALAS

Pedro es gay y salió a marchar esta semana para cerrar con toda el mes del orgullo, Pedro fue con su novio y sus amigos a uno de los eventos más esperados por muchos miembros de la población LGBTQ+, pero a Pedro le hizo mucha falta algo ahí, algo esencial y primario en su vida: su familia y su mejor amigo.

¿Por qué a muchas personas LGBTQ+ les toca salir a marchar sin ellos? Uno diría que es un tema de gustos, pero qué bonito hubiera sido para Pedro que su papá y su mejor amigo caminaran kilómetros a su lado como si de verdad lo apoyaran, como si de verdad estuvieran ‘en las buenas y en las malas’, como dicen.

Le pregunté a varios pelados y peladas que por qué marchaban sin su familia y muchos afirmaron que a sus papás y mamás les parece que es un espacio muy fuerte para ellos, pero la que más me llamó la atención fue la de un amigo muy cercano que decía que era un tema de pena… ¿pena de qué? ¿De que vean que apoyas a tu hijo de verdad? ¡No jodás!

Lo que le pasa al papá y al mejor amigo de Pedro es sencillo: les pesa más que sus amigos los juzguen de ‘maricas’ por salir a marchar al lado de mujeres con pene u hombres con vagina; les da vergüenza que Pedro ande cogido de la mano con su novio y que quizá los abracen. Pobre Pedro, su papá casi lo grita cuando le preguntó si iba a marchar con él, pero ¿qué importa? Al final del día su progenitor lo apoya porque le sigue pagando la universidad a pesar de que no le habla del tema y de que a duras penas saluda a Juan, su novio. Lo que importa es que no lo eche de la casa, ya para ellos dos es ganancia.

Y el mejor amigo lo tolera (como diría alguien por ahí), pero le dijo que ‘tampoco’ tanto como para irse de ‘loca’ a caminar con él y se carcajeó. Pedro lo tomó normal, igual no se imaginaba a su amigo macho de la universidad andando con una bandera gay en la mano diciendo ‘amo a mi mejor amigo’, mejor se ven en la universidad el lunes mientras su amigo parcha con sus parceros que a veces no le caen muy bien a Pedro, pero ¿qué importa? Al fin y al cabo no le pega ni le hace el feo por ser gay, eso para él ya es ganancia.

Esto se ha convertido en una lucha de la población LGBTQ+, las mujeres y ya, punto final. Los hombres heterosexuales no han metido su mano ahí por nada del mundo porque para ellos es más duro que los llamen ‘maricas’ a que les digan ‘homofóbicos’, de hecho para muchos este último término puede terminar siendo un cumplido ya que ningún otro igual a ellos lo va a criticar por pensar de esa manera, pero si son ‘aliados’ la primera acusación que van a tener es que son gais y uy, qué dolor de güevas.

Así que si de pronto usted reflexiona, le doy unos tips:

  1. Lleve a su novia, empiece por eso, luego a la siguiente no la lleve y verá que nada pasa, no se va a volver gay por eso.
  2. Utilice ese día para ponerse algo que nunca se ha atrevido, le apuesto que nadie ahí lo va a juzgar. Qué tal usted con unas Adidas rosadas, quizá hasta se atreve a usarlas después.
  3. Deje de pensar en el qué dirán, aplique la del colegio: “entre más importancia le dé, más lo van a joder”.
  4. Y disfrute, conozca y deje de juzgar para que a su amigo no le pase lo que a Pedro…

Se fue solo este domingo a marchar al lado de su novio porque fue el único que lo quiso acompañar por obvias razones, ¿pero qué importa? Finalmente ha estado solo siempre porque, al parecer, nadie quiso estar ‘en las buenas y en las malas’.

 

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