#Columna: Generaciones

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Generaciones

Del empresario a la post-doc

Recuerdo a mi abuelo Antonio como un próspero industrial maderero de mediados de la década de 1970. No sólo era muy hábil para los negocios sino también para las relaciones sociales, lo cual le permitió crear varias compañías e incluso ser un influyente líder político en su región.

Sin embargo, cuando falleció en 1980, su feudo industrial y político de desvaneció junto con él porque no quedó nadie en la familia para continuar con sus diversas actividades. Pero gracias a la ventaja que les dieron mis abuelos, sus hijos e hijas (mis tíos) se graduaron como profesionales y cada uno ha sido exitoso dentro de su carrera, logrando cosas dentro de su campo que las generaciones anteriores no hubieran podido hacer.

Ahora que la tercera generación (los hijos de mis tíos y tías, mi hermana y yo) ya llegó a la adultez, va siendo evidente que la especialización ha empezado a rendir sus frutos. Por ejemplo, mi hermana y una de mis primas de Medellín (ambas ingenieras químicas) han alcanzado los más altos niveles de formación académica que alguien de la familia haya logrado antes. La situación es tan dramática, que cuando mi hermana trató de explicarme lo que estaba haciendo en su estancia post-doctoral, quedé tan perdido que la escena en mi cabeza terminó luciendo más o menos así:

Supongo que si mi abuelo ocupara mi lugar en la misma escena, su cara de sorpresa hubiera sido todavía mayor.

Generaciones de la Inteligencia Artificial

Esto me recuerda un poco nuestra historia con la Inteligencia Artificial. Aunque la meta de muchos investigadores haya sido crear una inteligencia que se parezca a la nuestra, los primeros esfuerzos demostraron que es una tarea extraordinariamente difícil, al menos para nosotros. Por eso se empezó a hablar de tres categorías de Inteligencia Artificial: ANI o Estrecha (Artificial Narrow Intelligence), AGI o General (Artificial General Intelligence) y ASI o Súper (Artificial Súper Intelligence). El objetivo es entonces crear una AGI que pueda desempeñarse como lo haría un ser humano normal, es decir, ser capaz de conducir un vehículo, conquistar el corazón de su pareja o emocionarse con una obra de arte. Pero para llegar a la AGI, se ha trabajado en construir primero ANI, que se han enfocado (de ahí lo de Estrecha) en hacer extraordinariamente bien una tarea o resolver un tipo de problema. Y cada generación de estas ANI se basa en los éxitos de la anterior para mejorar muchísimo su eficiencia y precisión.

En este caso, hemos visto cómo Google, Apple, Facebook y Amazon han construido ANI que ya son capaces de reconocer patrones en nuestro comportamiento, conducir vehículos autónomamente e incluso ganarle a los mejores jugadores humanos en complejos juegos como Ajedrez y Go. Por eso creo que es sólo cuestión de unos pocos años para que de entre las ANI que ya están interconectadas y colaborando entre ellas pueda emerger una AGI. ¿Y qué es lo primero que va a querer hacer una AGI? Seguramente construir la siguiente generación, que en pocos días construirá a la siguiente y así hasta que en cuestión de horas den origen a una Súper Inteligencia Artificial. Esta ASI sería tan vastamente superior a nosotros que nos vería como un entomólogo ve a una colonia de hormigas.

De la especialización a la generalización

Volviendo a la historia de mi familia, prácticamente ninguno ha demostrado el mismo interés, constancia o una capacidad comparable a la de mi abuelo para sobresalir en más de un campo. Sin embargo, al menos uno de mis primos, que casualmente (?) también se llama Antonio como mi abuelo, ha encontrado la forma de conciliar dos de sus pasiones: la ingeniería y el emprendimiento. Es decir, como ingeniero y como empresario está llegando a niveles de versatilidad como los que esperamos de una AGI, y con niveles de capacidad que superan lo que mi abuelo era capaz de hacer o incluso entender por allá en 1970. ¿Qué no serán capaces de hacer los hijos de mis primos (la cuarta generación)?

Todavía es pronto para saber si mi primo Antonio va a sobresalir en varios campos como lo hizo el abuelo. Solo espero que tenga la oportunidad de desarrollar sus empresas y sus inventos antes de que las inevitables AGI acaben construyendo una ASI que nos sorprenda preguntando por el paradero de Sarah Connor.

Escrita por:

 Andrés Meza Escallón

@ApoloDuvalis

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