#Columna: Love, Death + Robots: un abanico de creatividad

#Columna: Love, Death + Robots: un abanico de creatividad

Love, Death + Robots: un abanico de creatividad

Cualquier producción que contenga el sello de David Fincher no puede pasar desapercibida. La revelación de Love, Death + Robots hace algunos meses atrapó mi interés por el lanzamiento de esta intrigante antología de cortometrajes animados en Netflix, cuyas temáticas estarían basadas en la ciencia ficción, la decadencia del ser humano y la imaginación de universos postapocalípticos.

Luego de haber visto los 18 episodios en una tarde maratónica, puedo concluir que esta es una producción que vale la pena cada segundo y que brilla por diferentes razones:

Animación

Es difícil lograr que, a través de esta técnica, el contenido hecho para público adulto sea notablemente recordado. Love, Death + Robots hace uso de la animación de una manera tan fascinante que cada episodio se convierte en una amalgama de arte y creatividad. Los diez minutos aproximados que dura cada capítulo son evidencias de cómo este formato puede llegar a transmitir diferentes sensaciones de la misma manera que lo haría un live action. Hay episodios para todos los gustos: desde CGI’s perfectamente detallados, modelados al estilo Pixar y hasta esencias del estudio Ghibli, cada uno con su propia estética y un único estilo visual.

Narrativas

Es interesante notar cómo cada historia presenta su universo de una manera tan determinante que engancha al espectador en segundos y lo obliga a quedarse hasta el final. Las narraciones introductorias contextualizan de la forma más amigable y te alistan para disfrutar el resto de la trama, algunas, con finales que darán mucho de qué hablar. Los temas de cada episodio suelen variar, pero la mayoría se aproximan a ese estilo de sociedad cyberpunk donde prevalece el desarrollo tecnológico y la baja calidad de vida. Algunos tienen la intención de hacer reflexionar; otros, a exponer diferentes percepciones sobre el amor, la muerte y el futuro de la humanidad.

Sin intenciones de spoilear, episodios como “Sonnie’s Edge” y “Zima Blue” tienen uno de los mejores plot twist que haya visto en mucho tiempo dentro de un producto animado, dejando la sensación de querer conocer más sobre ese entorno tan llamativo y desconocido. Independientemente de la estética, todas las historias tienen en común ese “giro a la tuerca” que harán de cada capítulo una experiencia única y además, una oportunidad de percibir la animación desde otro punto de vista.

Inicio de futuros proyectos

Son evidentes las distancias que guarda cada episodio en aspectos de animación, historia y/o personajes. Existe en esta serie la sensación de que detrás de cada capítulo hay un universo profundo esperando a ser explotado. Cada uno luce como un piloto a futuras producciones, y con el reciente anuncio de la segunda temporada, no sería ninguna sorpresa que Netflix aprovechara el momento de la serie para empezar a desarrollar en profundidad estas historias en diferentes plataformas o formatos.

Love, Death + Robots además de ser una de las mejores producciones de Netflix en lo que va del año, es una propuesta innovadora que implementa la animación para contar historias y posiciona a este formato como un arquetipo para la creación de futuros contenidos.

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