#Columna: “¡Piensen en los niños!”

#Columna: “¡Piensen en los niños!”

“¡Piensen en los niños!”

Foto de: Global Humanitaria

A la polémica columna “Paren de parir” de Claudia Palacios la han tildado de xenófoba, discriminatoria e inhumana. Que porque le está ordenando a las mujeres no tener hijos. Que por “decirles discretamente “brutas”” a las mujeres con más de 3 niños en la calle. Que por mandarlos a comprar condones y pastas… entre otras interpretaciones de la gente.

Sin embargo, no se dijo nada que no fuera verdad y su columna le cae a todo el mundo, es hora de concientizarse por este planeta devastador actual que lo que menos necesita son niños sufriendo por la ignorancia y egoísmo de sus padres, de paso, esto empeora ambientalmente al mismo.

El verdadero problema:

La cuestión real del problema de la natalidad no está sólo en su control (que es necesario), sino las condiciones en las que se presenta. Naciones que permanecen en un constante decrecimiento económico – social y en incremento de mortalidad, son los menos aptos para aumentar su población y acoger inmigrantes en busca de ayuda. Es decir: si bien estos países ya están jodidos por dentro, ¿cómo pretenden ayudar por fuera y a otros?

Países como Colombia o India, han disminuido notablemente su natalidad; por otro lado, un aproximado del 20% (en adelante) de la población actual vive con menos de 1,50 dólares en una constante pobreza extrema y el 30% de esta comunidad son niños y adolescentes, según la revista Dinero y el periódico El Nacional. Con esta calidad de vida, la única alternativa de sustento es el trabajo y explotación infantil, el cual en la ciudad de Cali descubrieron a más de 17.000 niños en semáforos como comerciantes, lavanderos, camareros, etc, de acuerdo con la iniciativa ‘Cali Cómo Vamos’.

Dada la situación, vale la pena preguntarse, como dice Palacios, “¿Por qué las personas con el futuro absolutamente incierto, con un presente de mera supervivencia, traen hijos al mundo a padecer peor que sus padres?”.

Una pequeña reflexión:

Estamos en un tiempo en el que se debe pensar dos o tres veces traer un bebé al mundo: al planeta le quedan 10 años de recursos vitales, la economía escasea y la inflación aumenta; las malas gestiones gubernamentales nos hacen la vida cuadritos y el calentamiento global nos está matando lentamente. Todo es nuestra culpa.

Tener sexo sin protección es una sentencia fija de un bebé en camino, los milagros no existen.

Embarazarse no va a arreglar una relación, menos un matrimonio.

Tener hijos dará poco o nada de posibilidades de obtener dinero, un bien o un empleo estables.

Y criar niños o jóvenes para que sean más enfermedad que cura para el caos global, es un desperdicio de tiempo.

Damas y caballeros, ya es necesario ser serios al querer o tener un hijo.

Si en los planes está, trae un bebé al mundo estando consciente del ahora, del futuro que le tocará y de cómo lo vas a criar. Pero, no lo traigan como solución a sus problemas personales, económicos o sociales, no lo conciban para que venga a sufrir.

Dejen el egoísmo.

Más que una columna, esto es un llamado de atención.

 

Escrita por:

Nathalia Andrea Marin Palomino.

 

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