#Columna: ¡SEGUIMOS TOCANDO PUERTAS!

#Columna: ¡SEGUIMOS TOCANDO PUERTAS!

 

Hace poco me preguntaron ¿por qué teniendo una profesión me dedico a otra cosa?, a lo que conteste con una sonrisa tenue y un par de palabras “el camino por recorrer es largo y yo hasta ahora estoy empezando”, por eso hoy quise contarles esto que vivo y que muy probablemente a algunos de ustedes también les pase.

Soy comunicadora social graduada hace ya dos años, trabajo desde hace poco como mesera en las noches en un bar al sur de la ciudad de Cali y antes de esto fui vendedora, monitora web, asistente contable, trabajé como asistente de dirección en una cadena de producción audiovisual en Bogotá (logré trabajar en la producción de un par de telenovelas) y fui reportera en un informativo municipal.

Y aquí estoy hoy, trabajando al ritmo del rock en un bar y publicó semanalmente mi columna aquí.

La lista no es tan corta pero tampoco es como quisiera, lo cierto es que en mis pocos años de vida laboral he conocido jóvenes recién graduados y otros tantos con un poco más de añitos, que si bien estudiaron una profesión, hoy en día se desempeñan en otras labores.

Razones son muchas y quizá una de las más populares es la difícil situación laboral del país, pero también hay una y creo cobra mucho peso y es encontrar la pasión lejos de la profesión.

Vivimos en el mundo al revés

Es así como he conocido químicos que se dedican ahora a la docencia, filósofos que trabajan como Dj, comunicadores que son meseros, ingenieros que viven manejando para Uber, economistas como locutores, profesores que administran restaurantes y mejor no sigo porque las historias son muchas.

Mi caso y quizás el de muchos de ustedes, es básicamente porque la oferta laboral no me ha permitido ubicarme en un empleo donde pueda encajar con mi perfil profesional. Es curioso, puesto que en algunos casos la experiencia en mi profesión es mínima y no cumple el tiempo que piden, en otros mi perfil no se adapta y en otros los requisitos son casi imposibles de lograr. Por estas razones y porque necesito sentirme productiva, es que decidí buscar un empleo como fuente de escape y de ingresos.

Pero, ¿qué sucede cuando estudias durante cinco años una profesión, te gradúas y descubres o mejor aún aceptas que tu pasión está lejos de lo que estudiaste?

Siempre he escuchado decir que de las pasiones no se puede vivir, yo abandone una hace un par de años cuando deje de hacer teatro y decidí enfocarme en mi profesión y salir en busca de un futuro lleno de proyección en este. Sigo buscando ese gran empleo, pero mientras forjo el camino como comunicadora, entrego pizzas y cervezas al ritmo del rock.

No soy solo yo, sé que somos muchos, así que opté por disfrutar de mis experiencias y ser paciente, por lo que siempre uso esta frase: “PACIENCIA PEQUEÑA SALTAMONTES”

Y tal vez esta noche la repitan antes de dormir ¡Paciencia!, disfruten, vivan, aprendan y gocen cada una de las experiencias, enamórense de sus profesiones o defiendas sus pasiones, pero ante todo sigamos tocando puertas.

 

#Columna: ¡SEGUIMOS TOCANDO PUERTAS!

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