#Columna: Ya no más salir del closet

#Columna: Ya no más salir del closet

Para algunas personas hoy en día se hace necesario que los homosexuales digan que lo son, o sea “salgan del closet” y lo cuenten a todo el mundo, pero mi pregunta siempre ha sido ¿Por qué?, ¿Qué te quita y que te pone salir del closet? Ese closet, en el que tú estás metido creyendo que las demás personas no saben que lo eres, ese mismo lo ha creado la sociedad a lo largo del tiempo. Años atrás parecía un delito decir que te gustaba alguien de tu mismo sexo, por fortuna hoy es menos escandaloso, pero no deja de ser señalado por los demás.

Los cambios que tiene que pasar una persona cuyos gustos son diferentes, son una lucha constante con él mismo, y después, con lo que la sociedad conlleva. En el primer momento en que la persona se entera que lo es, comienza ese rechazo. Eso de sentirse diferente a los demás asusta, pero diferente ¿Por qué?, ¿Por qué no estás dentro de la heteronormatividad, esa que impone que la heterosexualidad es la única sexualidad “normal”, natural y aceptada? Pues para mi eso no existe, ya es hora para la sociedad de abrir su mente, existen muchas cosas diferentes y terribles en el mundo como para escandalizarse porque una persona sale con otra de su mismo sexo.

Un homosexual no es un comercial como para tener que anunciar públicamente que lo es, por eso para mí, el tal closet ese donde encierran a los homosexuales para tapar una realidad que ha existido siempre, me parece absurda. Un heterosexual no va por la calle con un letrero en la frente diciendo que lo es, ¿entonces por qué condenar a que el homosexual lo haga? Cada quien experimenta y vive su sexualidad como quiere.

Nunca voy a entender esa necesidad, siempre me preguntaron mi orientación sexual, creo que allí citaría al cantante Juan Gabriel y su maravillosa respuesta: “lo que se ve no se pregunta” Así es, podría estar totalmente segura que esa persona de la que usted sospecha probablemente lo sea, pero ¿y qué? Sí usted lo sabe y esa persona también no hay necesidad de disfrazar la realidad ni de tener que sentarse y contárselo como si estuviera confesando un crimen, aunque a muchos no les resulte así, sé que la mayoría se ve obligado a hacerlo.

Acabemos con eso, acabemos con las salidas del closet, a usted no le sirve de nada saber que su vecino, primo, hermano, amigo lo que sea, es homosexual. Acabemos con ese incómodo momento en el que uno lo dice y después tener que lidiar con que te miren como un bicho raro, como si tuvieras una enfermedad contagiosa y terminal. Esto es simplemente una invitación a que ni usted ni yo tengamos que “salir del closet”.

 

Escrito por: Daniela Barberi

@danielabarberii

 

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