#Columnas: Por qué no puedo ser el Jet-Set y En el Séptimo Día

#Columnas: Por qué no puedo ser el Jet-Set y En el Séptimo Día

Por qué no puedo ser del Jet-Set

Queriéndolo o no, el presidente ha tenido protagonismo mediático desde que estaba en plena campaña para renovar la Casa de Nariño. Cantando, compartiendo sus gustos musicales en algún programa matutino o viviendo el sueño del “pibe” en el Bernabéu, el presidente ha encontrado la forma que, en los clubes sociales, puedan verlo como el personaje pintoresco que le da un aire nuevo a la manada. Ojo, ni siquiera me estoy burlando o lo estoy criticando, los hechos son los hechos. Lo que resulta un poco particular, es que Iván (porque se llama Iván, disculparán lo igualado) se ve, pasados ya de largo los 150 días mediáticos de balance, como que quisiera desesperadamente buscar algo que, con hechos o decisiones como mandatario, no ha logrado encontrar para impactar en la gente del pueblo.

En los 90s, un programa llamado “El siguiente programa” mostraba al presidente de la época siendo un niño que jugaba videojuegos mientras los grandes tomaban las decisiones importantes, y aunque hoy no veo a Iván así (porque creo que capacidad intelectual no le falta) si pareciera que ve todo en perspectiva de juego de video y a la ligera va hundiendo botones tanto para contestar lo que piensa de lo que pasa o pueda pasar del puente (de Cúcuta) para allá o de lo que pasa del puente para acá. De joven a joven, el puesto en el club ya lo tienes Iván, es hora de apagar la consola y ser.

Escrita por:

Juan David Garzón

@juandescribe

En el séptimo día

Por nostalgia o por evolución, la radio de hoy tiene dividida a diferentes generaciones que consumen de alguna manera, medios de comunicación.  Esa radio donde escuchar a los personajes era suficiente para que, mediante efectos y voces poderosas, la mente creara universos enteros con detalles particulares, para algunos, ya se fue. Para otros, la magia de estar en la cabina, viendo el minuto a minuto, pudiendo interactuar al instante y ser parte activa del contenido que ofrecen las aplicaciones web, son la magia que le faltaba a aquella del pasado. Sí, es cierto que la evolución trajo consigo una radio diferente, con voces menos perfectas y sin el halo de superioridad del pasado, pero también es cierto que gustándole o no a las personas, la radio de hoy técnicamente puede acercarse a la perfección, tanto de producción como de cercanía.

Hoy la gente puede ser parte de la magia, hoy la radio es un ente en proceso de evolución que se le había olvidado esa palabra “evolución” por décadas y está aprovechando cada uno de los detalles tecnológicos para no desaparecer. Es por eso por lo que hoy, en el séptimo día de la creación se encuentra la radio, llegando al punto de encuentro donde la voz y los efectos mágicos se encuentran en muchos podcasts de gran talla y donde la magia de estar y participar, la brindan los en directo por redes. Para entender, hoy la radio vibra más allá de la frecuencia.

Escrita por:

Juan David Garzón

@juandescribe

 

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