#Columnas: Sobre la inmediatez y Nuestro sagrado derecho

#Columnas: Sobre la inmediatez y Nuestro sagrado derecho

Sobre la inmediatez

Hoy sabemos lo rápido que se mueven las comunicaciones, en pocos segundos podemos saber el mensaje de familiar o amigo que vive desde el otro lado del planeta, desde la comodidad de un clic acedemos a gran información sin movilizarnos desde una lejanía a otra, como lo hacían antes nuestros padres y abuelos. La comunicación, además de otros instrumentos de la tecnología están construidos para acortar distancias, generar respuestas y estímulos inmediatos. La tendencia sigue en ascenso y todo se condiciona a ese ritmo, ahora la pregunta es: ¿Nosotros estamos preparados?

Lo que se piensa como practicidad y simplicidad, es algunos casos un cumulo de deseos que han rebasado la copa de lo tangible y lo que estamos dejando a las generaciones futuras es el vacío envuelto en una burbuja de cristal. Así de rápido llegan las cosas, así de rápido se van. La inmediatez por ser solo un instante, genera rápida indignación, desilusión y enojo ante cualquier nimiedad. Vivimos en una “modernidad liquida, termino aculado por ZIgmund Bahuman para referirse a lo volátil que son los vínculos humanos en una sociedad del hiperconsumo y la inmediatez, hoy en día una relación puede tener la misma duración que comerse un paquete de papas. Es así como la generación del “dámelo ya” se enfrenta frontalmente con tecnicismos malvados, con una burocracia que los lejos de simplificar la encierra en un laberinto kafkiano. Tal vez no nos enseñaron a esperar, a no desechar los errores y buscar otras alternativas y que la experiencia progresivamente nos ayuda a enfrentar tumultuosos muros y cifrar nuestras expectativas a término justo.

 

Escrito por:

John Alex López

 

Nuestro sagrado derecho

 

Muchos temas son coyunturales hoy en día: la educación, las luchas armadas, la corrupción, el asesinato de líderes sociales a lo largo de todo el país. Temas que son necesarios tratar y que muchas personas están investigando. Sin embargo, en el gran mecanismo que es nuestra vida, el olvido nos sirve para dejar atrás tópicos quizá menos urgentes, pero igual de importantes.

Hace poco, pasamos por unas elecciones atípicas en nuestro país. Aunque sus resultados fueron los esperados y ganaron los mismos con las mismas; un gran porcentaje de la población alzó su voz y con su voto demostró que estamos cansados de las viejas doctrinas políticas y que al menos muchas personas, queremos un cambio. Hoy estamos viendo los estragos sociales que genera irse por la misma vía, elegir sin pensar, votar sin sentido crítico.

Aunque parezca apresurado, el próximo año están programadas las elecciones a la alcaldía y gobernación; y aunque no nos importe ahora, muchos candidatos ya han iniciado, acaso subrepticiamente, sus campañas. El periódico El País sacó una lista de los posibles candidatos, y como es de esperar muchos nombres son conocidos.

Tan sólo unos meses atrás salimos a las urnas urgidos por un cambio, y dentro de un año es necesario que lo volvamos a hacer. Nuestro derecho, y nuestro deber, no es sólo el voto, sino votar informados, exigir trasparecía en las campañas, mirar los antecedentes de los candidatos, averiguar si tiene vínculos oscuros, si son confiables. Nuestro derecho es elegir bien por el bien de todos.

Escrito por:

Jorge Sánchez Fernández

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