#Columnista: Mis amigos los gordos en reposo

#Columnista: Mis amigos los gordos en reposo

Mis amigos los gordos en reposo

A mis amigos les dio por ser flacos, parece que sienten vergüenza de la barriga que tenemos los que desde miles de años ya no somos machos recolectores. Ahora pagan para correr en la calle, montan en bicicleta, publican en Facebook los recorridos que hacen y usan ropa Slim Fit. Buscan que la comida sea libre de gluten, ya no comen postres y solo piden bebidas light. Cuando en el colegio comíamos pan de $100 con salchichón y Coca-Cola regular. En el fondo sé que son igual de gordos, pero en reposo, y ante cualquier descuido en la rutina de su nueva vida les pasará como a las espumas: volverán a su forma inicial, y hasta más.

Cada vez que veo a mis contemporáneos me acuerdo de Mitch Buchannon, el actor que apareció inicialmente en Knight Rider, AKA: El Auto Fantástico. Mis amigos se parecen más al Mitch de Guardianes de la Bahía, que se notaba que trotaba sumiéndose para no lucir tan mal al lado de la mamasita de C.J. Parker (Pamela Anderson). Usan camisas que les forran la barriguita, cuando se sientan pueden matar a alguien con un botón de su ropa ceñida y los pantalones se parecen a los de un torero.

Durante un tiempo todos iban a hacer CrossFit, me invitaron pero nunca me matriculé, pero los veía corriendo como locos, cargando un montón de peso y sufriendo del dolor. Luego me los encontré donde el fisiatra porque se lesionaron con su nuevo deporte callejero, les pusieron unas cintas de colores en la espalda y las rodillas dizque para acomodarles los músculos.

Algunos más perezosos se hicieron inyectar unas vainas que me decían que les ardía y que con eso bajaban de peso, también tomaban pastillas para hacer mucho chichí y popó. Muchos quedaron irreconocibles con sus quemadores de grasa “naturales” y pasaron de ser gorditos felices a flacuchentos con cara de tristeza, al principio pensaba que tenían una enfermedad terminal o algo así. Durante esa época también se tatuaron, parece ser que es parte del combo de su “cambio extremo”.

Finalmente yo decidí que no voy a ser como Mitch, otro gordo en reposo, y a aceptar mi barriga de papá de cuarenta años. Que más que volverme flaco-tatuado-runner- crossfit, debo hacer deporte para tener mejor salud y durar mucho tiempo al lado de mi familia. Por ahora tengo como propósito volver al parque, ya no a hacer barritas, y acompañar a mis nuevos amigos jubilados, que salen temprano en sudadera de color gris, con una colchoneta y un palito a dar vueltas.

Escrito por: César López

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