#Temática: EL DESAGRADABLE RASQUINBALL

#Temática: EL DESAGRADABLE RASQUINBALL

EL DESAGRADABLE RASQUINBALL

El deporte por excelencia de los hombres

Ilustrado por Esteban Muñoz

 

No hay cosa más horrible que ver a todos los hombres rascándose sus partes, y después tener que verlo olerse las manos. Siempre me pasa igual: estoy distraída mirando el vacío (o como dicen por ahí, “mirando a la nada pensando en todo”) y de repente veo un hombre entrar al restaurante donde estoy sentada almorzando, con su novia de la mano y con la otra mano rascándose de manera desesperada para luego olerse y darle la mano a alguien con quien se encontró en ese lugar.

Asqueada por la escena que acabo de ver, me pongo analizar y resulta que, desde el más chico hasta el más grande, todos los hombres practican el rasquinball. No entiendo el desesperado manoseo para luego verificar si lo que tocaron les pertenece, ¿me explico? O sea, el llevar sus manos a la nariz y oler el resultado del rasquinball los lleva a deducir su olor de macho, de hombre, y lo peor de todo es que no tienen vergüenza alguna, se van rascando así porque sí, no les da pena ni nada. Ya quisiera sacarme los calzones cuando se me meten y no sentir vergüenza de quién pueda mirarme.

El joven se sienta con su novia al frente de la mesa donde estoy, después de verlo rascarse no puedo parar de imaginarme cosas desagradables en mi cabeza. Por lo menos esperaba que fuera más delicado o que hubiese ido al baño, rascarse y después lavarse las manos. Pero no, con esa misma mano le acariciaba la cara a su novia, y yo dentro de mí pensaba, “si ese man se rascó así de desesperado y desagradable en un restaurante delante de muchas personas, ¿cómo será en la intimidad de su casa” ?, ¿será de los que va al baño, orina parado, moja la taza del baño y después sale sin lavarse las manos? ¡qué asco! Definitivamente esa imagen me trasformó todo el concepto que se puede tener al ver un hombre en la calle, y más entrando a un restaurante con su novia de la mano.

Y para rematar mi momento desagradable con el rasquinball; dicen que es el deporte por excelencia y el más usado por los hombres, pero ahí no acabó todo lo peor fue verlo pararse al baño y volver con el pantalón mojado por el cierre y seguir viéndolo rascándose como si se la estuviera castigando sus partes, ahí si pensé: “este tipo es un completo cerdo y no entiendo qué hacía una niña bien bonita y delicada con semejante desagrado”. El tipo era sucio, se notaba, a parte transpiraba de una manera incontrolable y eso que el lugar donde estaba tenía aire acondicionado.

¡En fin! Así fue de desagradable mi almuerzo y yo que pensaba que iba a ser totalmente diferente, pero no, esas son también las desventajas de ir a comer sola, que analizo a todo el mundo, de todo te quejas y claramente ves escenas y espectáculos como el deporte del rasquinball.

 

Escrita por:
Daniela López Barbery

@DanielaBarberi

 

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