Teatro Municipal Enrique Buenaventura – Patrimonio arquitectónico y cultural de Santiago de Cali.

Teatro Municipal Enrique Buenaventura – Patrimonio arquitectónico y cultural de Santiago de Cali.

Teatro Municipal de Cali

Teatro Municipal de Cali

Patrimonio arquitectónico y cultural de Santiago de Cali.

Más de 85 años de arte y cultura.

 

El Teatro Municipal de Cali, como solía llamarse en los años veinte, es sin duda una de las insignias más importantes de nuestro municipio. Viste de arte y cultura las calles del centro histórico de la ciudad y manifiesta, tal y como la primera vez que un artista pisó su escenario, que Cali es capital cultural de nuestro país, donde las todas las artes pueden confluir.

 

Su estética se debe a la gran influencia de la arquitectura italiana. El amarillo de su fachada, ilumina el corazón de la ciudad, invitando no sólo a los caleños, sino a los visitantes de diferentes regiones a hacer parte del público en su interior. Este lugar nació como una propuesta para materializar los sueños de todos los amantes de las manifestaciones culturales en Colombia. Sería entonces, la primera sala artística del país para aquel entonces.

 

La idea de un espacio donde la cultura tuviera lugar, nació de un grupo de caleños, entre ellos docentes de arte dramático, artistas y demás afines. Pero por sobre ellos, se resaltaba la labor del maestro Manuel María Buenaventura, quién gestó la construcción del teatro en 1920.

 

Para aquel entonces, la situación económica del país no era prospera. Sumado a esto, eran contados los recursos destinados a este tipo de actividades culturales en todo el país. Pero el objetivo era claro: servir como escenario para el fomento, desarrollo y consolidación de todas las manifestaciones artísticas y culturales que beneficiaran a la comunidad, pues la necesidad de este tipo de espacios era indispensable para el crecimiento de la ciudad. Es por esto, que se crea la Lotería del Valle un 16 de Abril de 1921. Con el único fin de financiar la construcción del que sería el Monumento Nacional para el arte.

 

Fue hasta el 30 de noviembre de 1927, que el teatro abrió sus puertas al público. Con una fachada barroca y romántica inspirada en las mismas calles de Venecia, se inauguró una estructura que más que adornada con decoraciones ortodoxas, dignificaba el sueño de la cultura en el país. Un arte tomaba forma en la sucursal del cielo. Y con esto, se logró una de las presentaciones más importantes que rodean la historia del teatro. La de El Trovador de Guissepe Verdí, a cargo de la compañía de OPERA BRACALE CO.

 

Seguida a esta, han sido muchísimas las historias que se han bailado, actuado y coreado en este escenario. Desde artistas nacionales como: Antonio Maria Valencia; primer artista local y fundador del Conservatorio de Bellas Artes; Francisco vergara, Bajo Barítono caleño; Zoraida Salazar, soprano caleña; Santiago Velasco Llanos, compositor caleño y autor musical del himno del Valle del Cauca.

 

Hasta internacionales como: Alwin Nikolais, gran figura de la danza moderna norteamericana de los años sesentas. Marcel Marceau, mimo frances. Luis Bacalov, pianista y ganador del Premio Oscar por la banda sonora de la película ‘El Cartero’; y la siempre inigualable actriz Fanny Mickey.

 

El resultado final fue un teatro que alberga espacio para 1.039 almas dispuestas a dejarse conquistar por la escena artística nacional e internacional. Y adicional a éste, se cuenta con un teatrino para espectáculos menores con capacidad para 200 personas.

 

Entre sus más grandes atributos, se encuentran la decoración del Foyer donde se pueden apreciar diferentes pinturas del maestro Efraín Martínez, encargadas en el año 1937. Además de los frescos de plafón realizados por el pintor bogotano, Mauricio Ramelli Andreani. El cual se inspiró en el renacimiento, adaptando también, momentos históricos de nuestra región como lo son la obra ‘María’, de Jorge Isaacs y la triple manifestación del sol.

 

Y para 2003, debido a la gran influencia en la escena teatral del maestro Enrique Buenaventura, el teatro adhirió el nombre del artista y director, como apellido a su larga trayectoria en la ciudad.

 

Para este viejo que ha sufrido el deterioro con los años, la memoria sigue siendo un valor incalculable en su estructura. Su construcción logró destacar nuestra ciudad como un eje de escenarios artísticos en Colombia. Abrió las puertas a este género artístico y dignificó el trabajo del artista colombiano. Permitiendo así, que las presentaciones artísticas en el país pudieran tener un escenario digno, tanto para el artista como para el público.

Por Lady Ospina

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