#Temática: Los nuevos Robin Hood

#Temática: Los nuevos Robin Hood

Los nuevos Robin Hood

El acceso a grandes volúmenes de datos está redefiniendo el concepto de héroe

Ilustrado por Miguel Padilla

 

A veces nuestra percepción del mundo es tan oscura que hasta decimos que la Gómez es la única Esperanza que nos queda. Problemas muy graves hay, como el asesinato de líderes sociales, los efectos del cambio climático o las pérdidas en dinero y vidas causadas por la corrupción. Sin embargo, la evidencia sugiere que nunca en la historia de la civilización hemos estado en mejores condiciones que ahora. Efectivamente, la expectativa de vida es la más alta, la mortalidad infantil es la más baja, la proporción de la población por debajo de la línea de pobreza multidimensional es también la más baja, por poner algunos ejemplos. Entonces, ¿por qué todo se ve tan mal?

Mi hipótesis es que se combinan dos factores. El primero es que evolutivamente fue ventajoso que diéramos más relevancia a las señales de peligro, característica que parece especialmente desarrollada en las mamás. Por eso es más probable que compartamos una noticia que diga que el consumo del producto X causa cáncer a que compartamos que la alcaldía inauguró una nueva escuela. El segundo factor es que ahora estamos tan constantemente bombardeados por datos de todo tipo, que se saturó nuestra capacidad de procesarlos efectivamente.

Obviamente lo más fácil es culpar a los medios. Supuestamente Mark Twain dijo que “si no lees el periódico estarás desinformado, si lees el periódico estarás mal informado”, pero es que los periodistas también los afectan los mismos dos factores ya mencionados. Eso sin contar que algunas veces también les llega la orden de favorecer ciertas informaciones y tapar otras según le convenga a los intereses del grupo económico dueño del medio.

Y es aquí donde entran los nuevos Robin Hood, como Edward Snowden o Julian Assange. Serán recordados como quienes publicaron masivos paquetes de documentos que evidencian comportamientos ilegales de organizaciones muy poderosas, hicieron el equivalente de robarle al rico para compartir esa riqueza con los pobres. El bosque en el que se mueven está poblado por gigantescos volúmenes de datos con gran nivel de detalle sobre casi cualquier aspecto de nuestra vida diaria. Su origen, es una sociedad que por primera vez en la historia de nuestra civilización cuenta con la tecnología para registrar y analizar a una gran velocidad lo que pasa en casi todas partes. El acceso a esos grandes volúmenes de datos es ahora tan valioso, que gigantes como Google o Facebook valen más por lo que saben de nosotros que por sus ventas.

Junto a esos nuevos héroes, se necesitan periodistas, ingenieros, abogados, economistas que trabajando en equipo puedan encontrarle sentido a esos datos y hacerlos fáciles de interpretar y digerir por la audiencia.

Por eso Snowden buscó a The Guardian. Y los famosos Panama Papers fueron entregados al International Consortium of Investigative Journalism, donde periodistas de todo el mundo, como la colombiana Ginna Morelo, lograron que los datos se convirtieran en información, y ésta a su vez forzó acciones como la renuncia del primer ministro de Islandia. Pero se necesita decisión, como la de Alita: (película 2019) “do not stand down in the face of evil” (no te quedes cruzado de brazos ante el mal). Por algo se empieza.

Escrita por:
Andrés Meza Escallón

@ApoloDuvalis

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