#Temática: TRABAJOS DE MIERDA

#Temática: TRABAJOS DE MIERDA

TRABAJOS DE MIERDA

Que una carta de despido no te impida posponer tus sueños

Ilustrado por: Esteban Vargas, @Mephisto.69

 

“Hasta hoy trabajas con nosotros”, una frase que quizás estabas esperando, o por el contrario, te tomó de sorpresa. ¿Es una puerta que te abre a la vida, o es la vida que te golpea? Eso ya depende de a quién se lo dicen.

Pasar de ser esclavo a ser libre sí tiene un precio, y no es la liquidación. Cuando escuché aquella frase vi una puerta que decía: -“va a entrar o va a salir, pues”, atentamente, la vida-. Yo la abrí y entré, o salí, el hecho fue que la cerré.

Poder dormir un poco más, hacer ‘parches’ entre semana y no dejarlos para el ‘fincho’. Sentirse con energía y no querer buscar la cama. Que ya no te vean como el que siempre está ocupado, dejar de decir “no puedo” a las invitaciones. Disfrutar de un almuerzo con tus padres y familia, sacar al perro a pasear. Hacer deporte y hacerlo con energía. Dejar de recibir órdenes y humillaciones. Poder recibir visitas en la noche o ser tú el que visita. Ver la vida como debe ser, eso sí, no tiene un precio. Y ese es el verdadero problema que pasa cuando dejas de trabajar: el dinero. Pero es precisamente eso lo que te debe ayudar a ser creativo, para que lo que no tiene precio en la vida, pueda tenerlo.

Y es que dejar un trabajo para disfrutar de la vida, sin plata, es jodido. Que tu familia te diga: “¿qué hubo, nada de trabajo?” es fregado. Pero es más traumático hacer parte del actual paradigma laboral; trabajar más y ganar menos.

El antropólogo y economista norteamericano David Graeber es un adicto al trabajo que se dedica a lo que le gusta. En su libro de no ficción ‘Trabajos de Mierda’, expresa a través de investigaciones y experiencias ajenas, la inconformidad sobre muchos trabajos que la gente realiza y que no les aporta nada, ni a ellos, ni a la sociedad. Pero cómo decirles a las personas que su trabajo es una mierda, cómo salir de un trabajo de mierda a otro, con el mismo olor, sin pensar en lo que hacemos.

Lo último que quiero es convertirme en un típico ‘Gilipolla’ que va diciéndole a la gente que su trabajo es una mierda. Al igual que usted, yo creo que hay que producir, hay que trabajar para poder estudiar y viajar. Hay que trabajar para dejar de hacerlo, y volverse adicto al trabajo de los sueños. Graeber intenta aclarar que la tarea que se realiza en la economía moderna, está formando esclavos asalariados que forman empleos con carencia de sentido, innecesarios, tan perniciosas que el mismo trabajador no es capaz de justificar su existencia. Y lo peor de todo, es que así se convierten sus vidas.

Por eso, si a usted le pasan la carta, o usted la pasa, no se angustie, ni se pregunte ¿qué hará ahora? Las deudas tienen solución, y trabajos de mierda hay en demanda. Lo importante es no perder la fe (risas)… mentiras, lo valioso es esforzarse más, por trabajar la vida a través de los sueños. Y si está trabajando lea libros como ‘Trabajos de Mierda’, pero sin decírselo a su jefe.

Escrito por: Andrés Felipe Fernández

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