Maldición y bendición.

Por: Jonathan David Tangarife Quintero @JonaTangarife

Dinero: el amo de muchos.
Dinero: el salvador de otros.
Maldición percibida,
Bendición recibida.

El dinero acaba con la razón,
Preferimos tener dinero y no escuchar al corazón.
El dinero suele cambiarnos;
Por más que nos neguemos a aceptarlo.

Maldita sea la hora en la que se inventaron los billetes,
Desde entonces todos mienten y mienten.
Hay quienes cambian familia por dinero;
Recuerda: ningún pecado es bueno.

Lo emocional nunca se sobrepone a lo material,
No se observan sentimientos si no hay plata para dar.
Miente quien se opone a ser millonario,
¿quién carajos se condena a ser ordinario?

El dinero ha traído consigo más banalidad:
Lo superficial por encima de la bondad.
Solo le hablan a esa persona por interés,
Porque cuando hay plata, sí hay ojos que ven.

Obstinado de ser manejado por el sistema,
Cansado de no poder cambiar de tema.
Quisiera comprar una camioneta,
Recuerdo que no quiero ser una marioneta.

Veo los rostros atentos y a la defensiva,
Me alejo del atril y me dirijo hacia mi silla.
Salgo del lugar con la cabeza agachada,
Me doy cuenta de que he estado luchando por nada.