El presidente de la petrolera, Felipe Bayón, confirma que la empresa cumplirá con la promesa de Gustavo Petro de eliminar la fracturación hidráulica.

El presidente de Colombia, Gustavo Petro, se ha anotado este miércoles una importante victoria. La petrolera estatal colombiana, Ecopetrol, ha confirmado la suspensión de sus pilotos de fracturación hidráulica (conocida como fracking en inglés). “Pisamos el freno, estamos deshaciendo los acuerdos que teníamos con Exxon Mobil”, ha reconocido su presidente, Felipe Bayón, durante una entrevista en Caracol Radio. La suspensión de esta controvertida técnica de extracción de hidrocarburos fue una de las promesas de campaña de Petro.

La fracturación hidráulicaconsiste en perforar rocas del subsuelo a través de una presión altísima de agua. Los ambientalistas la rechazan por su alto daño ambiental y, durante las protestas de 2021, reclamaron al Estado que suspendiese los pilotos. El Gobierno de Iván Duque, sin embargo, argumentaba que los dos proyectos en marcha en el departamento de Santander eran esenciales para aumentar la producción petrolera, que representa el 40% de las exportaciones colombianas.

Bayón ha señalado que en Estados Unidos la compañía utiliza esta técnica con supuestos buenos resultados ambientales y con beneficios económicos significativos. Pero ha prometido que los pilotos en Colombia se detendrán. “Si el Gobierno Nacional y el Congreso deciden y formalizan que no hay fracking en Colombia, Ecopetrol no va a hacer fracking en Colombia”, ha declarado.

De momento, Ecopetrol ha solicitado a la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) una suspensión de 90 días en los términos contractuales con la petrolera estadounidense Exxon Mobil, socia en los pilotos de fracturación hidráulica. La solicitud se realizó hace dos meses, pero la figura para la suspensión no existía. La ANH, no obstante, ha logrado incorporar “una modificación a la cláusula de terminación del contrato por fuerza mayor” y no aplicará sanciones, según informa Blu Radio. Bayón ha asegurado que no han tenido dificultades en las negociaciones con Exxon, que busca “una salida ordenada”.

El Gobierno no controlaba Ecopetrol cuando llegó al poder en agosto. La empresa, que cuenta con un 88,49% de participación estatal, tenía directivos que nombró el Gobierno anterior. Los cambios en la junta directiva recién se concretaron a finales de octubre. El Ejecutivo logró revertir un cambio de estatutos con el que Duque había intentado extender los mandatos de los directivos afines a su sector.

La nueva junta directiva respaldó a Felipe Bayón para que siguiera en la presidencia, la cual ocupa desde 2017. El ingeniero es visto como una señal de tranquilidad para los mercados, que están preocupados por las políticas de Petro en el sector de hidrocarburos. Es una figura que contrasta con la ministra de Minas y Energía, Irene Vélez, una académica activista comprometida con el medio ambiente. Vélez ha declarado varias veces que el Gobierno no firmará nuevos contratos de exploración y explotación de petróleo, aunque cumplirá con los que se encuentran vigentes. Ha sido desmentida por el ministro de Hacienda, José Antonio Ocampo, pese a que la medida está en el programa de Gobierno. La incertidumbre se mantiene.

Bayón ha procurado adaptarse al nuevo Gobierno, que tiene la transición hacia energías más limpias como una de sus principales banderas. Ha celebrado el decálogo que el presidente propuso el pasado lunes en la Cumbre del Clima, en Sharm El Sheikh (Egipto), y ha reafirmado el compromiso de la petrolera con la transición energética. Según él, Ecopetrol trabaja en bajar emisiones contaminantes, promover proyectos de hidrógeno verde y descarbonizar su producción.

Podría interesarte: ( Presidente Petro en la COP 27: “Es la hora de la humanidad y no la de los mercados” )

El petróleo, no obstante, aún es esencial para el financiamiento del Estado. Por ello, Bayón ha aprovechado la entrevista en Caracol para exhibir el músculo de la empresa. Ha dicho que Ecopetrol debe operar bien para “financiar y acelerar la transición”. Y ha tenido números que lo respaldan: la compañía comunicó el martes que registró 26,6 billones de pesos (5.300 millones de dólares) en utilidades -ganancias antes de impuestos- durante los primeros nueve meses del año. La facturación alcanzó una cifra récord de 120 billones de pesos (24.000 millones de dólares).

Bayón ha evitado referirse a la intención del Ministerio de Minas y Energía de cancelar la firma de contratos futuros de exploración y explotación petrolera. Ha afirmado que la empresa revisa con el Gobierno el impacto de los acuerdos vigentes de exploración y de “posibles contratos adicionales”.

El presidente de Ecopetrol ha celebrado la moderación en los objetivos de la reforma tributaria, a la que había cuestionado en un principio. También ha minimizado el impacto de la caída de los valores de las acciones, que según él ocurre con petroleras en todo el mundo.

Petro reconoció hace unas semanas la importancia de Ecopetrol, la empresa más grande del país en términos financieros. Según el presidente, es esencial para financiar la educación y la salud pública. En la misma línea, Bayón ha enfatizado el rol de la empresa en posibilitar que el Gobierno tenga éxito en “cerrar brechas”. “¿Qué mejor que tener una Ecopetrol que opere bien, que esté fortalecida y que siga dando buenos resultados?”, ha declarado.