#TEMÁTICA: Colombia sigue en su salsa

#TEMÁTICA: Colombia sigue en su salsa

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Colombia sigue en su salsa

Colombia sigue en su salsa

La evolución de un género que se mantiene vigente

 

La música colombiana ha padecido un fantasma punzante: la indiferencia de su gente, además de una vergüenza acomplejada por ser precisamente colombiana. Es más noble seguir la música de otros países, mientras que a la nuestra se le mira como una cosa obtusa que hay esconder de nuestros oídos, y evitar en cualquier conversación para “quedar bien con todos”. En el caso de la salsa colombiana, además de estos males se le suma uno perpetuo: la nostalgia de su pasado y la desconfianza de su presente.

Si bien este ritmo que nació de la mezcla de los sonidos cubanos, heredados de África y del jazz del barrio neoyorquino, ha logrado dar pinitos en nuestro país, en
sus comienzos con los Corraleros de Majagual (y sí, aunque usted no lo crea, además de cumbias ellos hicieron salsa) Fruko y sus Tesos, hasta consagrarse durante los 80’s y 90’s con El Grupo Niche y Guayacán. Este repunte empezó a decaer con el nuevo milenio, por el aumento de la piratería, la disolución de sus
orquestas, y una cuestión inevitable: la muerte de sus músicos. Parece que nuestro imaginario musical se ha quedado atorado en esa época.

Música que trasciende plataformas

Sin embargo, esto no ha acabado del todo la producción, sino que ha mutado gracias al avance de las plataformas digitales como YouTube, ¡Tunes, Spotify, Amazon, entre otros. Hoy en día, el artista colombiano se la juega con las uñas para darse a conocer: invierte de su propio bolsillo, lucha contra la invisibilización de la propia radio nacional, y eso, sin contar con el apoyo que puede ofrecer el monopolio de la empresa disquera.

Gracias a esa labor de lucha, constancia, dedicación y amor al arte, hemos conocido en el panorama local, propuestas sólidas como: La Clandeskina (Cali), Sonido 70 (Armenia), Calibre (Cali), La 33 (Bogotá). Y el trabajo sigue: tan sólo en Cali durante este año, hasta el mes de abril, se han lanzado nueve sencillos musicales y un álbum completo, una cifra para nada despreciable, teniendo en cuenta los factores adversos mencionados anteriormente. Esto da cuenta de un mercado que crece y quiere ser competitivo.

¿Cómo apoyar al músico colombiano? Sencillo, no abusar de su amistad y comprar su producto sin rebaja alguna, además de asistir a los conciertos pagando la boleta y difundir su trabajo. Hoy en día, más que una cuestión de bandera y orgullo patrio, la salsa colombiana que se produce, tiene la suficiente calidad, digna de envidiar por parte de otros países que fueron su cuna.

 

Escritura: John Alex López.

Ilustrado Por: Ana Velasco.

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