#Columna Cambio climático: más drástico y mortal, que el coronavirus.

#Columna Cambio climático: más drástico y mortal, que el coronavirus.

Cambio climático: más drástico y mortal, que el coronavirus.

Por Jose Manuel Diaz (@jmdiazhoyos)

white textile on green grass during daytime

Foto por Tatiana Rodriguez

El calor del océano está en un nivel récord, con temperaturas que aumentan al equivalente de cinco bombas de Hiroshima por segundo. Contamos el costo en vidas a medida que las sequías, los incendios forestales, las inundaciones y las tormentas extremas cobran su precio mortal. No tenemos tiempo que perder si queremos evitar una catástrofe climática

Fueron las palabras del Secretario General de las Naciones Unidas. António Guterres; en la presentación conjunta del informe sobre el Estado del Clima Mundial publicado con la Organización Meteorológica Mundial. (OMM)

En 2019, el calentamiento global tuvo consecuencias sobre la salud, la comida y el hogar de millones de personas en el mundo. Además, puso en riesgo la vida marina y una gran cantidad de ecosistemas, se resaltan las señales físicas de alerta como; el intenso calentamiento de los océanos y de la Tierra, el récord del nivel del mar en 2019, el descongelamiento de los mantos de hielo y los continuos fenómenos meteorológicos como tormentas, sequías e inundaciones”. Asegura el informe.

El 2020 y 2021, parecían los años en los cuales, se llevaría a cabo, una gran revolución en contra del consumo masivo de plástico (unos de los mayores problemas ambientales del Planeta Tierra-  informe del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) publicado en 2019.), en muchos países ya era un hecho la prohibición y consumo. Las grandes y drásticas afectaciones ambientales además de su influencia en el cambio climático eran las razones suficientes, para esta determinación.

La Pandemia Covid-19, hizo que este importante paso, se aplazara y no solo eso, la necesidad de bioprotección, disparo la producción y el consumo de este material de manera exponencialmente rápida.

Guantes, tapabocas, bolsas plásticas, empaques de comida para entregas a domicilio, botellas plásticas para desinfectantes, envolturas de entregas de compras por internet, etc. Han inundado el mercado de consumo y nuestros hogares.

La mala disposición final de estos elementos, ocasiona que la mayoría de ellos terminen en el mar, las mascarillas por su tamaño y peso, incluso teniendo un buen manejo, pueden salir de tu maletín o bolso y terminar en la calle y de ahí en las alcantarillas. Después de que entran en contacto con el agua, representan una gran amenaza para la vida en el mar; estas acaban poblándose de algas y microorganismos, lo que las convierte en un suculento pero mortal bocado para las tortugas y otras especies marinas.

Las mágicas y fabulosas imágenes que circulaban en redes y web; de ríos y mares limpios, cielos despejados y animales jugando y rondando, rápidamente están siendo reemplazadas con nuevas imágenes de ríos, mares y calles con residuos de material utilizado para la bioproteccion de Covid-19.

Este retroceso en las acciones y políticas ambientales, hace necesario nuestra conciencia colectiva frente a este gran problema, en muchas ciudades del planeta, el manejo de este tipo de residuos no es una prioridad, pero el impacto que están generando afecta nuestra salud y la naturaleza de manera drástica. Debemos enfrentar la pandemia sin afectar de manera directa la naturaleza. No es necesario tener que elegir entre la salud pública y la protección de la naturaleza que es nuestra única fuente de vida.

Minimizar el uso de estos materiales debe ser un compromiso personal y colectivo, ya hay algunas alternativas; la productora automotriz Ford está produciendo batas reutilizables de materiales de los airbags que pueden lavarse hasta 50 veces, la Universidad de Nebraska está probando con luz ultravioleta la descontaminación y prolongar la vida de las mascarillas quirúrgicas, esto ayudaría mucho a la reducción de estos desechos.

En casa debemos intentar minimizar el uso de plástico; es mejor lavarse las manos que el uso de guantes, si hacemos un domicilio optemos por las opciones que brindan empaques biodegradables, impulsar de nuevo la bolsa reutilizable para nuestra compra, la mascarilla de tela es una buena opción y lavable; el uso de mascarilla N95 debe ser exclusivo para personas que realizan trabajos de alta exposición.

Levantar nuestra voz para exigir a los gobiernos Nacionales, Regionales y Municipales, acciones y políticas encaminadas al manejo adecuando de estos residuos.

Como siempre la invitación; visitar los ríos con respeto, caminar descalzos y abrazar los árboles.

Enlaces de Interés

Informe PNUMA

Impacto en la Naturaleza de desechos de Bioproteccion.

Gestión de Residuos ONU

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