#Columna ¿Cuáles Derechos?

Por Giovanni Sánchez

Actualmente estamos viviendo un fantasioso aislamiento preventivo, que de preventivo no tienen nada, sea por necesidad o por indiferencia. El aislamiento preventivo es tan solo una utopía; el aislamiento de los derechos fundamentales es una realidad repugnante.

Según la declaración universal de los derechos humanos de la ONU, son 30 los derechos que son considerados como fundamentales; esta declaración ha sido el documento más traducido en el mundo, así como el más quebrantado.

Derechos fundamentales se violan hasta en los países del primer mundo;  pero mi cédula y mi partida de nacimiento no pertenecen a ninguna de esas potencias, pertenecen a un país subdesarrollado, sometido por la corrupción, la violencia y la pobreza.

Voy arrancar por el artículo tres, el más paradójico e irrespetado que existe aquí en Colombia: “todo individuo tiene derecho a la vida.  La década de los 80s fue denominada por los colombianos, como los años de la peste negra, fue un decenio inolvidable, donde la dinamita, los inmolados y las ametralladora eran infalibles. El Espectador, el Boeing 727- 21, el DAS (Departamento administrativo de seguridad), jueces, magistrados, transeúntes  y políticos como Reyes Echandía, Lara Bonilla, Galán, Pizarro y los exterminados integrantes  de la UP (Unión Patriótica):  Jaime Pardo Leal -el candidato presidencial de la izquierda con más votos, superado por el Presidente legal, Gustavo Petro-, José Antequera y otro candidato a la Casa de Nariño, Bernardo Jaramillo Ossa, fueron víctimas de las ráfagas y los estallidos.

Podría sacar un solo escrito de esa peste, pero como todos saben, la negativa historia no acaba ahí. Asesinar en Colombia o dar la orden se ha convertido en las noticias que alimentan las emisiones de última hora y los encabezados de los diarios más grandes y antiguos del mundo.

Si hablamos de bandidos, bandidos no son solo los que matan, o el hombre que tiene muchas mujeres; bandidos también son los de las curules, los bandidos enfermos por la corrupción, la cual no les permite  respetar y cumplir con  los artículos 25 y 26.

Artículo 25: “Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios”. La salud no es un derecho, la salud es un negocio, un negocio que está legislado gracias la Ley 100, instaurada por Álvaro Uribe en 1993, que hace que uno de los derechos fundamentales provoquen patologías  que resultan ser incurables. Ahora se oponen a la llegada de “los esclavos del comunismo” porque dicen que en Cuba se les violan sus derechos, un burro hablando de orejas, ya que está de moda esta frase en redes sociales la voy a usar: en fin la hipocresía.

Artículo 26: “Toda persona tiene derecho a la educación, la educación debe ser gratuita”. Las huelgas de los estudiantes que le exigen al gobierno la Matricula 0 para no desertar y los altos intereses del Icetex, han demostrado que en Colombia no todos tienen derecho a la educación y menos es gratuita.

Al paso que vamos, nos va tocar irnos para la tierra de los médicos comunistas, allá en la isla la educación y la salud son prioridad, además de ser derechos de verdad, gratuitos y de calidad. Aún no conozco la primera persona que se niegue a estudiar becado en Cuba Medicina u otra carrera. Acá los corruptos salen a decir en las ruedas de prensa las grandes inversiones que les hacen a las infraestructuras, allá la infraestructura es lo de menos, allá lo que vale son los derechos fundamentales, una educación y una salud de calidad. Por último les dejo esta frase de la OMS “la salud de Cuba es un modelo para el mundo”.

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