#COLUMNA: ¿QUÉ ENCIERRA EL FUTURO?

#COLUMNA: ¿QUÉ ENCIERRA EL FUTURO?

¿QUÉ ENCIERRA EL FUTURO?

 

¿Acaso quién no se ha planteado alguna vez esa pregunta?, ¿Quién de nosotros no desearía tener un adelanto de eso que está por venir, de saber algo, por más mínimo que sea, de esa porción del tiempo, borrosa e inesperada, a la que llamamos futuro?

Los servicios que prometen develarlo sobran, tan solo basta con ir a la sección de clasificados esotéricos de cualquier periódico para encontrar todo tipo de videntes y metodologías que nos aseguran un abrebocas acertado de este, sin embargo, la pregunta me asalta en plena calle, a medio día, un viernes.

Me la encuentro en un stand improvisado en una esquina, que compite por la atención de las personas contra anuncios de corrientazos y vendedores ambulantes. No veo que le llame la atención a ninguna de las personas que pasan por el lugar. Se me ocurre que el único futuro que les interesa, por el momento, es saber dónde van a almorzar y a tomar cerveza cuando termine su jornada laboral, por eso caminan apresuradas y pasan de largo.

El estand del que les hablo lo atiende una señora que lleva puesto un tapabocas, un abrigo café a cuadros, a pesar de un sol picante, y unas botas hasta la rodilla.  Presumo que el futuro que le espera es en cama, a punta de agua de panela con limón.

La curiosidad sobre el futuro me vence, así que me acerco a ella sin saber bien qué preguntarle. La mujer me mira con dos ojos negros y expresivos por encima del tapabocas; fijo mi mirada en unos folletos y le hablo: “¿Esto qué es?”—me refiero a lo del futuro, al stand, a ella, a todo—“¿Qué?”, responde a mi escueta pregunta.

Ambos callamos por unos segundos, hasta que parece entender mi curiosidad y comienza a hablar rapidísimo. Toda su respuesta se puede resumir con la frase con la que termina: “Vienen cosas maravillosas”.  Tomo uno de los folletos y me doy cuenta de que es propaganda religiosa, evangelización guerrilla, pienso. A punto de irme, la señora me dice que, si quiero profundizar en el tema, puedo buscar más información en la página web.  Le doy las gracias y abandono el lugar, confiado en que el folleto me va a dar algún indicio del futuro.

La propaganda futurista trae 16 temas: El deseo de conocer el futuro, Profecías que sí se han cumplido, Testigo silencioso de una profecía exacta, Su futuro depende de usted, entre otros.

El folleto me decepciona. La información que trae es muy general e igual de imprecisa que la de un horóscopo.  De todas maneras, leo las 15 hojas que lo componen en busca de algún indicio, una frase, si acaso, que me de alguna clave para enfrentar el futuro, pero no encuentro nada.

Siento hambre. Mejor me preocupo, como el resto de los transeúntes, por el almuerzo, una pequeña porción de futuro que, creo, puedo controlar.

 

Autor: Juan Manuel Rodriguez

@Vieleicht

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