Michel Maya

Michel Maya

En los semáforos de Cali, Michel Maya y su equipo de trabajo llevan a cabo el Plan Transparencia, buscando recuperar la confianza de la gente.

Tiene 31 años, fue el candidato al Senado más joven de Colombia en las pasadas elecciones. Se graduó del Colegio Mayor Alférez Real, estudió Gobierno y Relaciones Internacionales en Bogotá, en la Universidad Externado de Colombia. Actualmente es empresario, trabaja en temas de publicidad y mercadeo con una cadena de droguerías que se llama Interdrogas. Además trabaja como docente de la Universidad de San Buenaventura. Analista político de varios medios, jugador de ultimate frisbee, amante de la lectura, el cine y el baile, es candidato al Concejo de Santiago de Cali por el Partido Verde.

¿Hacia dónde la vas a enfocar tu gestión como Concejal?

Nosotros tenemos dos grandes líneas de trabajo en el Concejo. La primera, es control político; el control político significa dos cosas: garantizar que durante cuatro años vamos a trabajar para que los recursos públicos sean sagrados y que siempre el interés general esté por encima del particular. La otra gran línea de trabajo es una que hemos llamado Cali Humana, y es una ciudad para vivir, una ciudad para la vida, una ciudad urbanamente sustentable, donde los ríos tengan vida, donde los educadores puedan educar. Otro punto lo hemos llamado ciudad emprendedora, se trata de generar cadenas productivas que permitan que la ciudad productivamente sea mucho mejor. Cali es una ciudad de emprendedores y emprendedoras, hay que fomentarlo y hay que hacer un trabajo grande, y nos hemos comprometido con Rodrigo Guerrero a impulsar la Secretaría de competitividad, que es buscar una secretaría que le de apoyo al empresario Caleño.

¿Qué es el Plan Transparencia?

Nos vamos a las esquinas de Cali, le limpiamos el parabrisas a los carros que nos encontramos, primero les pedimos permiso y les decimos que les queremos mostrar una ciudad transparente. Una ciudad donde los concejales, los políticos y el Alcalde sean personas transparentes y honestas. Entonces madrugamos, estamos entre 6:30 y 9:00 de la mañana en los semáforos más transitados de Cali, y le limpiamos el parabrisas a la gente. Y en ese proceso le vamos contando a la gente qué hacemos, por qué queremos llegar al Concejo. Esa cifra nefasta que dice que en Cali se pierden anualmente más de 170 mil millones de pesos por corrupción administrativa y lo que queremos es una ciudad donde la transparencia es el primer principio para hacer política.

¿En qué consiste tu afinidad con Rodrigo Guerrero?

Parte de esa forma distinta de hacer política y de hacer política a partir de principios, donde los principios no se negocian. Rodrigo Guerrero fue el pionero de la cultura ciudadana en Colombia. Yo creo que ahí viene una afinidad grande en la forma de hacer política, en la forma de gestionar como vemos las políticas públicas.

¿Qué diferencia tu campaña de otras al Concejo de Cali?

Yo creo que muchas cosas, y una muy importante es cómo financiamos nuestra campaña. La financiación de alguna manera permite la libertad de trabajar pensando en la ciudad y no en los grupos específicos que después te van a cobrar el favor de apoyarte vía contratos, clientelas y demás. Nuestra campaña tiene un alto componente pedagógico y se diferencia de las otras en que es una campaña directa, con la gente. Entonces presentamos nuestro proyecto político, no solamente con el afán de llegar al Concejo para hacer cuatro años sino, una visión de ciudad pensada a 25 años.

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