Por primera vez hemos sido capaces de secuenciar el genoma de múltiples individuos de una comunidad neandertal en Siberia. Es la foto más clara hasta la fecha de cómo se organizaba una comunidad neandertal.

Tras ser el foco de múltiples estudios, por fin parece que se está cerca de resolver el misterio de la extinción de los neandertales, una especie anterior del género Homo. Según la estadística, la especie desapareció hace 40.000 años y todavía no hemos logrado resolver el porqué.

Un grupo de científicos liderado por Svante Pääbo, del Instituto Max Planck de Biología Evolutiva (Alemania) y Premio Nobel de Medicina 2022, ha dado con la mayor pista hasta el momento: han obtenido el retrato de una familia humana más antiguo que se conoce hasta la fecha. Se trata de un descubrimiento significativo para entender mejor de dónde venimos y ver en qué nos asemejamos o diferenciamos de este antepasado.

El retrato se ha logrado a través de un análisis genómico elaborado a partir de los restos de 13 individuos hallados en Chagyrskaya y Okladnikov, dos cuevas del sur de Siberia (Rusia). Se calcula que los neandertales vivieron allí hace unos 54.000 años. Los vestigios encontrados corresponden a dos mujeres, cuatro hombres adultos, una chica adolescente, dos niños y dos niñas. El ADN recuperado de los fósiles nos conduce a una familia en la que dos de ellos eran un padre y su hija adolescente. Se ha constatado que al menos otros dos eran sus parientes, podrían haber sido un primo y la abuela.

La organización de sus comunidades

El hallazgo confirma datos clave para comprender la incógnita de su desaparición. La organización social del homo neanderthalemsis ha sido también el foco del estudio. «Por primera vez hemos sido capaces de secuenciar el genoma de múltiples individuos de una comunidad neandertal en Siberia. Es la foto más clara hasta la fecha de cómo se organizaba una comunidad neandertal», explica a la Agencia SINC Laurits Skov, primer autor del estudio e investigador del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva.

Es la primera vez que se puede estudiar la organización de sus comunidades. Los estudios muestran, según la variabilidad genética, que la especie se dividía en grupo pequeños de entre 10 y 20 personas. Es una cifra mucho más baja que las registradas para cualquier comunidad humana estudiada y se acerca notablemente al tamaño de los grupos de especies al borde de la extinción.

Según los científicos, el genoma mitocondrial que pasa de madres a hijos era mucho más variado que el del cromosoma Y que legan los progenitores a sus hijos. Esto confirma que en las sociedades neandertales las mujeres dejaban sus familias para ir a otros lugares y engendrar más hijos. Los hombres de las familias siempre permanecían en su mismo grupo. “Esta es una práctica muy común entre muchos grupos de Homo sapiens y también en otros primates para mantener la variabilidad genética”, declara Antonio Rosas, paleoantropólogo del CSIC, en un estudio que realizó en 2011 sobre otro grupo de neandertales.

Homo neanderthalemsis homo sapiens, ¿en qué se diferencian?

Esta estrategia fue en vano. La familia neandertal estaba por desgracia condenada a la desaparición. La variabilidad genética estudiada entre los individuos y el nivel de secuencias idénticas era tan elevado como el de los gorilas de montaña actuales, una especie en peligro de extinción.

Todavía se plantean muchas preguntas e incógnitas acerca del homo neanderthalemsis y sus similitudes con la especie humana. ¿Son realmente tan distintos del homo sapiens?

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