Kit de emergencias sexuales

Kit de emergencias sexuales

Ilustración por: Angélica Cardozo - EL CLAVO

Dos caras separadas por el estrato. Nunca será lo mismo un embarazo adolescente en estrato ocho que en estrato uno. En el estrato ocho el problema es del “¿qué dirán mis papás?”, “ahora no voy a poder entrar a la U con mis amigas”, “me atraso mínimo dos semestres y no me podré graduar… con mis amigas”, “qué oso si me pillan abortando en un sitio de ésos… Guácala, allí mandamos a abortar a la muchacha de servicio”, “me voy a engordar”, etc. En el estrato uno el problema es realmente social porque a partir de ese embarazo adolescente comienza la maratón hasta completar el equipo de fútbol del barrio, todos seguiditos, todos con distinto papá y todos muertos de hambre.

Sin embargo, la píldora del día después se usa con mayor frecuencia e irresponsabilidad en los estratos más altos. ¿Por qué? Pues porque pueden comprarla y punto. El cuentito de “se nos rompió el condón” cada ocho días… ¡Me lo envuelven! No se engañe, no hay tal. Los cogió la calentura con traguitos demás y en ese instante les ‘vale hongo’ lo que pueda pasar después, más ahora que la pildorita les soluciona el “después” durante el guayabo.

El debate moral dejémoselo a los moralistas, el debate político dejémoselo a los lagartos, el debate económico dejémoselo a los que se reparten la torta; mejor dicho no estamos para debates en ese tema. Lo mejor que podemos hacer es no dar lora sino ser prácticos, para lo cual se me ocurre aprovisionar un kit de emergencias sexuales.

Este kit es lo que realmente debería incluir el POS, es la mejor alternativa pedagógica y todo adolescente o adulto que no quiera concebir debería tenerlo a mano:

  • Un peper spray para rociarle al violador en los ojos y que se le quite la gana (con los padrastros, los tíos, los primos mayores, el vecino y el tendero de la esquina, también funciona). El spray tiene que apuntarse a los ojos y la nariz, no sirve apuntar a otra parte.

  • Un letrero bien grande que diga: “la puntita también preña”. Si su pareja no sabe leer, léale usted el letrero en voz alta, fuerte y claro.

  • Una caja de condones de buena marca sin estrías estimulantes que son los que, de uno en un millón, se rompen. Que aprendan a usar la creatividad para estimular. Los condones se usan antes y no después de meter la puntita.

  • Un video con el último capítulo de Sala de Maternidad: Decisiones complicadas del canal Discovery Home and Health. El video debe verse al menos una vez por semana, de preferencia los viernes antes de salir de la casa.

  • Y una foto de la abuelita para bajar la libido. Si no tiene foto de la abuelita, incluya la foto de Camila Parker, surge el mismo efecto.

Si todo lo anterior falla, ahí sí recurra a “la pastilla del día después con cupo limitado”, igual a las tarjetas pre pago. Una vez se le acabe el cupo incluya en el kit el libro Parenting for Dummies que ya viene en español.

Por último, si va a beber o consumir drogas, no tenga sexo. Es lo mismo que si conduce, casi siempre termina en un accidente.

Comentarios

comentarios