Los acentos. La pena de hablar en otro idioma

Los acentos. La pena de hablar en otro idioma

Fotografía: Carolina Osorio

Hay varias razones comprobadas científicamente por los lingüistas que explican por qué al inicio del aprendizaje de un idioma extranjero nos cuesta imitar el acento de un nativo:

Mis oídos adultos son “sordos”

Los idiomas están compuestos por unidades de sonido que se llaman fonemas. Un fonema es un sonido que en una lengua específica cambia el sentido de las palabras. El número de fonemas es muy limitado en cada idioma. En el caso del español, tenemos 5 fonemas vocálicos (a, e, i, o, u) y más de 20 fonemas consonánticos (todas las consonantes). Sin embargo, el número de sonidos diferentes que puede producir tu aparato fonador es infinito. Tu cerebro reagrupa los sonidos parecidos de ese número infinito y los oye en el número limitado de los fonemas de tu idioma cada vez que te están hablando. Este proceso de simplificación de lo que oyes finaliza hacia los 2 años de edad.

Para un angloparlante la diferencia de pronunciación entre la vocal de la palabra sheep y la de la palabra ship es tan diferente como para ti lo es una “a” de una “i”. Tus oídos hispanohablantes oirán ambas como una “i” al inicio de tu aprendizaje del inglés. Poco a poco tu cerebro diferenciará sonidos que te parecían idénticos en un inicio.

Sus oídos adultos son “sordos”

Incluso si para el angloparlante es clara como el agua la diferencia entre sheep y ship, él te va a comprender aunque tú pronuncies ambas como la “i” del español ¿Por qué? Sheep es oveja yship significa barco, el resto de la frase le puede ayudar a su cerebro y a sus oídos a oír lo que debiste haber pronunciado y no lo que realmente pronunciaste. Si cometes demasiados errores de pronunciación en la misma frase, su cerebro puede hacer suposiciones erradas y pueden haber malentendidos o problemas de comprensión. Incluso sin los malentendidos, el hablante nativo podrá afirmar que tienes tú tienes un ‘acentico’.

¡Hay que ponerle ritmo y sabor!

Cada idioma tiene su música, un ritmo que se le imprime a cada frase, párrafo, discurso. Esto se llama prosodia y es tan importante en la comunicación como lo es la pronunciación correcta de los fonemas. Gracias a la prosodia puedes expresar que estás enojado, que haces una pregunta, que hablas en broma o que eres sarcástico. Incluso en una afirmación plana, sin mayor emoción, el ritmo del idioma extranjero es diferente al de tu lengua materna.

Desde niño, imitas la prosodia de tus iguales en tu lengua materna y es normal que calques estos patrones de ritmo en el idioma extranjero ¡pero son diferentes! Sé muy consciente de la música que le imprimen los hablantes del idioma extranjero y trata de reproducirla.

¡Hay que graduar las emociones!

Tus emociones y personalidad influencian tu pronunciación. Si te repites que eres muy mayor para aprender y que adoptar el acento es difícil ¡lo será! ¡Sácate esa idea de la cabeza!

Si por el contrario eres demasiado confiado y seguro de ti mismo y piensas que por hacerte entender tu acento es perfecto ¡te equivocas! ¡No te acostumbres a hablar con el acento errado! ¡Ponte el reto de mejorar! Recuerda que hablar fluido no siempre es lo mismo que hablar bien.

La actitud ideal es comprender que es un proceso de aprendizaje, que puedes perfeccionarte día a día.

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