Ya no me da mamera salir a votar

Ya no me da mamera salir a votar

Foto: LEA

Un grupo de estudiantes de la Universidad Autónoma de Occidente, UAO, entre los que hay desde primíparos hasta los siempre reconocidos dinosaurios de último semestre, se han organizado para darle solución a uno de los principales problemas de nuestro sistema democrático, que son la apatía y la indiferencia, hacia la participación de dichos espacios que siempre están abiertos pero que no son aprovechados.

La Organización de Grupos Estudiantiles, OGE, está conformada por 31 grupos estudiantiles que desde hace varios años funciona en la UAO con un fuerte apoyo institucional. Este proceso en el que trabajan estudiantes y profesores ha hecho que salgan proyectos como el ENELU (Encuentro Nacional de Experiencias de Liderazgo Universitario), el Taller para la Democracia y la Escuela de Liderazgo, dándole forma a un trabajo formativo que combina lo lúdico y lo dinámico, con el trabajo organizado propio de la academia. Como parte de este proceso y ante la coyuntura de las elecciones estudiantiles de este año, surgió la idea de cristalizar el trabajo político con estrategias electorales. “Buscamos el tema de formación política y la promoción de la participación en la Universidad para espacios internos y externos, teniendo en cuenta que en la UAO no hay carreras de Derecho ni de Ciencia Política, pero creemos que la política es para todos”, dice Andrés Ramírez Estudiante de Mercadeo.

Lo interesante del cuento es que ellos han logrado que quedaran elegidos 28 representantes de 30 posibles con la plancha que llamaron LEA (Liderazgo Estudiantil Autónomo), una idea que surgió de la Escuela de Liderazgo, así como la de realizar una campaña en contra de la apatía con la que redujeron la abstinencia en un 30%, superando la cifras de los 20 años anteriores. El tema consistió en llevar a la Universidad a una linda enfermera, un doctor y al virus Antívoto-Apáticus, con los que a través de una agresiva campaña mediática llamaron la atención de aquellos estudiantes que van a la Universidad sólo a estudiar y no tienen ni idea de lo que ahí pasa. Fue así como pusieron toda la UAO en cuarentena y de forma simbólica lograron erradicar al virus a través de una vacuna, simulada por una calcomanía en forma de cápsula y una jeringa gigante.

Ahora, después de haber sido elegidos los estudiantes del LEA, esperan estar preparados para servir a sus votantes, continuar con este importante proceso de participación estudiantil y marcar un precedente que le dé fuerza a las siguientes elecciones. “Nosotros estamos ahora como representantes porque los estudiantes nos eligieron, entonces debemos cumplir y velar porque la voz de los estudiantes sea escuchada”, dice Angélica María Carrión, estudiante de Comunicación Gráfica.

Este experimento que ha dado resultado en la UAO puede ser capitalizado por otras instituciones académicas del país, generando un efecto democrático interesante para las regiones logrando que cada vez más los jóvenes se interesen por la política, aumentando la influencia del voto de opinión y reduciendo el poder de las maquinarias y grupos politiqueros que indudablemente son una de las causas más contundentes para que la desigualdad, inequidad y corrupción sea tan alta en nuestro país.

Se espera que los estudiantes que hoy hacen parte del LEA, conformen luego un grupo político que represente a una nueva generación de dirigentes que termine llegando a instancias de decisión en Cali, convocadas por un proceso que inició desde cuando estaban en primer semestre de la universidad y no por buscar simplemente una entrada de billete, como sucede con muchos de los actuales políticos.

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