No salía el sol y empezaban a llegar los buses cargados de cánticos scouts, de maletas llenas de aventura… llegaban bordones y horquillas llenas de ilusión por tener en sus escollos nuevas caminatas por recorrer. No salía el sol, no sonaba el primer canto del gallo, y cientos de scouts yacían con sus ojos brillosos de querer vivir de nuevo, luego de 5 años, un nuevo Jamboree Colombiano, un Campamento Nacional del Reencuentro, CANARE.

Por: Editorial El Clavo.

Para quien no sepa qué es esta ‘vaina’ de los scouts, son el grupo juvenil más grande del mundo, con más o menos 57 millones de personas inscritas y activas alrededor del planeta. Fue creado en 1907 por un inglés llamado Baden Powell, quien generaría una ideología de educación basada en otro tipo de actividades que servirían para la vida, como la supervivencia, el servicio comunitario, y el juego. En Colombia, los scouts llegaron a Antioquia en 1913, y desde entonces, miles de jóvenes alrededor del país se divierten cada sábado aprendiendo nuevos conceptos y nuevas metodologías para emprender una vida cargada del lema que los guía, el cual es “dejar el mundo en mejores condiciones de como se encontró”.

Foto tomada: Felipe Leiva.

Ya conociendo un poco de contexto del escultismo en el mundo y en Colombia, hace unos días se llevó a cabo en Comfandi Pance, a las afueras de Santiago de Cali, un Jamboree nacional, llamado CANARE, que sus siglas traducen el Campamento Nacional del Reencuentro. En él, más de 1.950 scouts participaron, mientras que un equipo de más o menos 200 personas crearon toda la escaleta de actividades para cada una de las ramas participantes (lobatos, scouts, caminantes y rovers). En total fueron más de 2.000 scouts los que acamparon desde el 2 hasta el 7 de enero del 2023.

Con un gran clamor, lobatos, scouts, caminantes, rovers y dirigentes, vivieron con sabrosura caleña una de las mejores semanas de lo que será este 2023, generando así una amplia aceptación por parte de otros jóvenes que vieron en redes sociales el movimiento, lo que generó también gran flujo de preguntas sobre cómo poder inscribirse a este movimiento.

Foto tomada por: Olga Lucía Ortiz.

En el paso por los días de campamento, los lobatos visitaron la Fuerza Aérea Colombiana, ubicada en el barrio La Base; por su lado, la rama de los scouts visitaron la Plaza Caycedo, los caminantes visitaron algunos museos del centro de la ciudad y los rovers, quienes son más aventureros y tienen un poco más de estado físico, emprendieron una caminata hacia la Reserva Natural Anáhuac, pero también fueron a hacer un recorrido hacia el barrio Siloé, en la Comuna 20, donde se encontraron con muestras culturales y artísticas locales. Todos, desde los lobatos hasta los rovers, visitaron también otros sitios turísticos como el Boulevard del Río, San Antonio o la Plazoleta Jairo Varela.

Además de las salidas, los scouts también tuvieron actividades dentro del complejo de Comfandi, donde lograron aprender sobre dinámicas de historia de Colombia, sobre técnicas medioambientales para practicar en casa y sobre robótica infantil.

Al finalizar el evento, cientos de scouts lograron soltar sus lágrimas mientras entonaban el himno oficial del evento, con el que se despidieron de sus hermanos scouts que viven en otras ciudades del país. Cabe recordar que el 90% de las regiones scouts estuvieron presentes en el campamento, lo que generó que hubiera una gran participación por parte de niños, niñas, adolescentes, jóvenes y adultos en el movimiento.

Si está interesado o interesada en ingresar al movimiento scout, o quisiera inscribir a su hijo o hija, póngase en contacto en el instagram @scoutscolombia donde podrá recibir información del grupo scout más cercano a su lugar de vivienda o de trabajo.

Siempre Listo para Servir.

Foto tomada por: Cristian Aristizábal.