Pese a ser superado en casi todo el partido, el equipo dirigido por Arturo Reyes empató el marcador global en los últimos minutos y se impuso en la tanda de penaltis

El marco era perfecto para despedir el torneo finalización del fútbol colombiano. Más de 40.000 seguidores del Deportivo Independiente Medellín (DIM) coparon la silletería del estadio Atanasio Girardot para presenciar la final que enfrentaba a su equipo con el Junior de Barranquilla. Un enorme mosaico de colores rojo y azul le dio la bienvenida a los jugadores, que se disputaban el partido definitivo después del encuentro de ida, que terminó con un marcador de 3 a 2 favorable a la escuadra barranquillera. Rápidamente quedó en evidencia la estrategia de ambos conjuntos: el DIM arremetió en la ofensiva y el Junior apostó por los contragolpes.

El frenesí de los locales llevó a que el juego se disputara en campo rival durante los primeros minutos, lo que permitió que la visita aprovechara la velocidad de sus delanteros. Junior se resguardaba cerca de su arco y, tan pronto se hacía con la posesión, buscaba a sus extremos, José Enamorado y Deiber Caicedo, para que quedaran mano a mano con los defensores del DIM. Así llegó la primera jugada de peligro, un desborde de Caicedo que luego fue rematado por el volante creativo Luis ‘Cariaco’ González. El tiro fue despejado por el arquero Andrés Mosquera, que evitó que los barranquilleros se fueran en ventaja.

A los 13 minutos, cuando el Junior le daba circulación al balón, llegó el primer gol del DIM. Con la estrategia favorita de su entrenador, el uruguayo Alfredo Arias, los de casa igualaron el marcador global (3-3). Un tiro de esquina cobrado sobre la tribuna nororiental, que surgió por una jugada aislada, fue conectado sobre el punto penalti y a media altura por el central Joaquín Varela, quien estaba totalmente solo. Santiago Mele, arquero del Junior, sacó el balón del arco mientras reclamaba a sus compañeros por el fallo en el marcaje zonal. El estadio estallaba de algarabía.

La emoción casi se apaga gracias a Carlos Bacca, quien regresó el año pasado al Junior después de una exitosa década en el fútbol europeo. A los 28 minutos, aguantando de espaldas a un rival, logró darse vuelta y su disparo chocó contra el travesaño de la portería defendida por el cancerbero Mosquera. Enamorado pateó el rebote y, nuevamente, Mosquera salvó al DIM. Un minuto después se repitió otra ocasión de peligro con los mismos protagonistas. Un centro rastrero de Caicedo fue a parar a los pies de Enamorado, pero Mosquera apareció milagrosamente y manoteó hacia afuera el esférico, que tenía destino de gol.

Antes del cierre del primer tiempo, el DIM estuvo cerca de aumentar la diferencia. El capitán Daniel Torres robó la posesión al central argentino Emanuel Olivera, quien controló defectuosamente un cambio de frente de un compañero. Torres avanzó solitario y fusiló a Mele, desatando el grito de gol en el Atanasio Girardot. La revisión del VAR reveló que el balón golpeó en la mano del capitán justo al momento de quitársela a Olivera. El tanto quedó invalidado y así se fueron ambos planteles al camerino.

Arturo Reyes, director técnico del Junior, envió al terreno a Brayan Ceballos en reemplazo de Olivera. En la orilla opuesta, Arias decidió comenzar la segunda mitad con los mismos inicialistas. Ese convencimiento le rindió frutos a los 55 minutos. Su goleador Edwin Cetré, que firmó con el DIM a principio de año proveniente del Junior, conectó una pared con Daniel Torres y disparó. Era un tiro poco amenazante, débil, pero fue desviado a mitad de camino por el defensor rival Jermein Peña. Mele se lanzó en dirección opuesta y superó la línea de gol sin obstáculos. Los locales, con esa diana, lideraban el marcador global (4-3). Cetré y toda la hinchada celebraron a rabiar. Una lesión lo obligó a salir, siendo sustituido por Anderson Plata.

Junior no tuvo otra alternativa que buscar el descuento que le asegurara la tanda de penaltis. Reyes ingresó a Leider Berrío y Vladimir Hernández por ‘Cariaco’ González y Enamorado, respectivamente. Sufrió otro susto antes de que sus modificaciones surtieran efecto. Yairo Moreno, extremo del DIM, recibió el balón cerca del área del equipo barranquillero y pateó violentamente, dejando a Mele sin opción. El juez central Nicolás Gallo, sin dar tiempo para festejar, marcó el fuera de lugar.

Casi media hora duró el equipo visitante con el control del juego, pero sin profundidad. No generó una sola jugada hasta el minuto 89. Vladimir Hernández controló con el pecho un pase englobado de Caicedo y disparó de volea. Mosquera no pudo impedir la anotación, que silenció a los más de 40.000 hinchas del DIM y mandó la serie a la lotería de los penales.

Por Medellín ejecutaron Daniel Torres, quien falló; y Andrés Ricaurte, Luciano Pons y Leyser Chaverra. En cambio, Junior fue infalible con Carlos Bacca, Edwin Herrera, Andrés Rodríguez, Gabriel Fuentes y Leider Berrío. Pese a ser superado en la mayoría del encuentro, el equipo barranquillero se alza con su décimo campeonato y asegura un cupo para la próxima edición de la Copa Libertadores.