Más de 2.600 artistas desfilaron por un kilómetro en el sur de la ciudad en la apertura del certamen

Con un despliegue impresionante de ritmo, pasión y color, la Feria de Cali abrió sus puertas con la versión 66 y el emblemático Salsódromo, un desfile que enorgullece a la ciudad y pone en el mapa mundial el esplendor de la salsa caleña.

Más de 2000 bailarines, verdaderos maestros del ritmo, deslumbraron a espectadores nacionales e internacionales. En esta oda a la salsa, cada paso, cada giro, pulió los aspectos clave de un evento que va más allá de lo coreográfico, es el alma misma de la ciudad.

Bajo el lema ‘La Calle del Sabor’, la autopista Suroriental se transformó en el epicentro de la fiesta desde las 4:00 p.m. La ‘Calle de la Feria’ acogió el fervor, la tradición y la energía arrolladora que define a esta manifestación artística.

Desde su instauración en 2008, el Salsódromo se ha erigido como el acto inaugural que reemplazó a la cabalgata. Un cambio para reforzar la identidad salsera que late en cada rincón de esta tierra.

Este no es solo un desfile, es el desfile de salsa más grande del mundo. Más de 32 escuelas, incluyendo la destacada Swing Latino, se unieron en un derroche de talento, colores y movimientos que no conocen límites.

Los bailarines, verdaderos embajadores de este género musical, se unieron a este desfile monumental, compartiendo su amor por la salsa con una audiencia entregada y ávida de vivir esta experiencia única.

El Salsódromo no solo es una muestra de destreza y arte, es un legado cultural que resuena en cada paso. Es la identidad de una ciudad que late al compás de la música y que abre sus puertas al mundo para celebrar su esencia más vibrante.

La Feria de Cali se viste de gala, y con el Salsódromo marca el inicio de una semana llena de música, baile y la alegría inconfundible que caracteriza a esta tierra. Es tiempo de sentir, disfrutar y contagiarse del sabor único de la salsa caleña.