Los marsupiales son característicos del país oceánico y su ubicación exclusiva responde a cambios ocurridos en el planeta hace miles de años.

Si piensas en Australia, posiblemente una de las primeras cosas que imagines sean canguros. Estos marsupiales solo se encuentran en Oceanía, una particularidad que tiene explicación en cambios ocurridos hace miles de años en la Línea de Wallace, un límite imaginario que separa Australia, Nueva Guinea y partes de Indonesia del sudeste asiático continental.

Los biólogos llevan mucho tiempo describiendo una distribución asimétrica de especies australianas y asiáticas mediante esa frontera imaginaria, asegura un artículo de la Universidad Nacional de Australia (ANU, por sus siglas en inglés) titulado Por qué no hay canguros fuera de Australia.

De acuerdo con la universidad, es posible encontrar en ese país animales que se originaron en Asia (como los goanna o los roedores), pero esto no sucede a la inversa. Es decir, los canguros, los koalas y otros marsupiales no viven en el norte.

Según refiere la institución, un reciente estudio dirigido por biólogos de la Universidad Nacional Australiana (ANU) y de la universidad ETH de Zúrich (Suiza) ofrece una nueva explicación al respecto.

El cambio climático determina el hábitat de los canguros

En el artículo, que fue publicado en 2023 en la revista Science, los investigadores afirman que los cambios en las placas tectónicas y un cambio drástico en el clima de la Tierra hace decenas de millones de años son las razones de la desigual distribución de las criaturas australianas y asiáticas a ambos lados de la Línea de Wallace. 

Tal como explica Alex Skeels, investigador de la ANU y autor principal del estudio, en el artículo de la universidad, algunos cambios en las antiguas placas tectónicas (que datan de hace 45 millones de años) condujeron a una “colisión continental” que alteró la composición geográfica de la Tierra.

En consecuencia, en algún momento Australia se separó de la Antártida y se desplazó hacia el norte hasta chocar con Asia. Como resultado de la colisión, se originaron las islas volcánicas que en la actualidad se conocen como Indonesia. Esas islas sirvieron como un puente que permitió a los animales y plantas originarios de Asia llegar a Nueva Guinea y al norte de Australia. Y viceversa, aunque en menor medida. 

No obstante, tras la separación de Australia de la Antártida, se produjo un cambio en el clima que provocó una tendencia al enfriamiento global y a la desecación de los continentes, lo que dio lugar a extinciones masivas en todo el mundo. 

Los canguros han evolucionado en un clima frío y seco

A pesar del enfriamiento, el clima de las islas indonesias siguió siendo relativamente cálido, húmedo y tropical. Por lo tanto, la fauna asiática ya estaba bien adaptada y cómoda con esas condiciones, lo que les facilitó la adaptación en el país del hemisferio sur, explica Skeels.  

Sin embargo, no pasó lo mismo con las especies australianas, que habían evolucionado en un clima más frío y cada vez más seco y tuvieron menos éxito a la hora de afianzarse en las islas tropicales. 

En síntesis, los investigadores de la ANU descubrieron que las especies originarias de Asia podían tolerar una gran variación de las condiciones climáticas y tuvieron más éxito a la hora de adaptarse y asentarse en Australia. En cambio, algunos animales del país del sur, como los canguros, no lograron adaptarse a otros escenarios y, por eso, solo son comunes en el país oceánico.

NatGeo.