“La ignorancia es el peor enemigo de un pueblo que quiere ser libre”. -Jonathan Hennessey

Por: Zalathiel Cárdenas Bonilla

Después de una campaña marcada por la guerra sucia, la desinformación y la falta de propuestas concretas y realizables por parte de algunos candidatos, los caleños eligieron a Alejandro Éder, con más de 300.000 votos, como su nuevo mandatario. Grandes retos le esperan al nuevo alcalde en una ciudad que queda insegura, herida, polarizada y desordenada.

El nuevo alcalde tiene en sus manos una oportunidad de oro: resolver los problemas que agobian a la ciudad: inseguridad, movilidad, desconfianza en las instituciones y, por supuesto, la EDUCACIÓN; después de cuatro años sin mayores logros en este sector, a excepción del programa Todos y todas a estudiar, bandera de la administración que termina.

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Desde mi experiencia como docente, formador de docentes, directivo docente y consultor educativo, respetuosamente le sugiero a Alejandro Éder atender con urgencia estos seis puntos:

  1. Infraestructura educativa: exigirle al Fondo de Financiamiento de Infraestructura Educativa (FFIE) la entrega inmediata de las instituciones educativas que siguen intervenidas por obras civiles. Explorar la posibilidad de que sea el distrito quien asuma el mantenimiento y mejoramiento de las instituciones educativas oficiales, pues el sostenimiento de estas infraestructuras (plomería, techos, jardinería, reparaciones, pintura, etc.) es uno de los más grandes dolores de cabeza de los rectores, con un presupuesto insuficiente para ello.
  • Un modelo educativo de ciudad: hay que preguntarse: ¿cuál es el modelo de formación que la ciudad necesita yque responde a las necesidades de los niños, niñas, jóvenes y adolescentes? La Ley 1933 de 2018 categorizó a Cali como un Distrito Especial, Deportivo, Cultural, Turístico, Empresarial y de Servicios; ¿responde la educación caleña a este propósito? ¿Estamos formando estudiantes con competencias multilingües? ¿Promueve nuestra educación la innovación, la competitividad, el emprendimiento y el desarrollo de habilidades siglo 21 en los estudiantes? #PreguntasDelTintero.
  • Calidad de los aprendizajes: un estudio realizado en 1997 por el Laboratorio Latinoamericano de Evaluación de la Calidad Educativa de la Unesco, determinó algunos factores asociados con la calidad educativa, uno de ellos sin duda es el tiempo efectivo que se dedica a las clases. Mientras algunos estudiantes de colegios privados reciben 40 horas semanales de clase, los de las instituciones educativas oficiales escasamente 25 (cuando se trabaja la semana completa). Esto genera una brecha entre los aprendizajes de los unos y los otros, pues a mayor tiempo dedicado al aprendizaje, mejor calidad del mismo. Hay que prestar especial atención a este asunto y de paso, garantizarle a los niños y niñas caleñas una jornada única digna: de ocho horas diarias.
  • Un Centro de Innovación Pedagógica para Cali: en 2014 el Ministerio de Educación Nacional le entregó a Univalle el Centro de Innovación Educativa Regional -CIER-, con el propósito de convertirlo en un espacio “académico, institucional y público” para promover la calidad y la innovación educativa mediante la integración de las TIC. Aunque inicialmente se ofrecieron cursos a los docentes del Valle, ahora es de uso exclusivo de la universidad. Los docentes de Cali necesitan un espacio donde se propicie la reflexión pedagógica. Se puede construir en uno de los predios confiscados, y dotarlo para que los maestros tengan acceso a diversos recursos que permitan mejorar sus prácticas pedagógicas: metodologías innovadoras, aprendizaje basado en problemas, en proyectos, en retos, design thinking, cultura maker, robótica, asignaturas STEAM, CTS+i, inteligencia artificial, entre otras.
  • Programa Todos por la Escuela: como la educación es un derecho y un servicio público, corresponsabilidad del Estado, la familia y la sociedad, es necesario involucrar y comprometer a las familias en el proceso formativo de sus hijos. En tal sentido, las Escuelas para Padres son una estrategia para promover el compromiso en este aspecto. Hay que implementar la Ley 2025 de 2020, que institucionalizó las escuelas para padres, madres de familia y cuidadores en las instituciones educativas del país. Revivir las Asociaciones de Padres de Familia e involucrarlos en el mantenimiento de la planta física, el manejo del PAE, etc.
  • Una escuela integral: teniendo en cuenta la compleja situación social, económica, cultural y familiar que se vive en Cali, la escuela necesita convertirse en un espacio para el desarrollo de habilidades socioemocionales, las competencias para la ciudadanía, el fortalecimiento de los valores, el civismo y la paz. Hay que dotar las instituciones de educación con equipos interdisciplinares (psicólogos, fonoaudiólogos, médicos, enfermeros, trabajadores sociales), que atiendan los problemas psicosociales de los estudiantes con un enfoque preventivo. También se necesita mejorar los ambientes escolares: instituciones con clubes de ciencias, espacios para la lectura, laboratorios de matemáticas, escenarios deportivos, espacios para el arte, la cultura, las ciencias y la tecnología, laboratorios de innovación, entre otros.

Hago votos para que, con su compromiso, el de su equipo de trabajo y el de todos los caleños, podamos recuperar la ciudad que alguna vez tuvimos. En cuanto a la educación, el reto es enorme y la deuda es histórica.

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