Los problemas en el transporte afectan también a los trenes y a compañías de autobuses. El fenómeno, causado por un frente de aire ártico, será responsable de que el país viva su Navidad más fría desde los años 80

Más de un millón de personas se han quedado sin electricidad en varios estados de Estados Unidos a causa de una fuerte tormenta invernal que está azotando al país y que ha dejado temperaturas por debajo de cero.

La mayoría de los apagones se han concentrado en la región del noreste de Estados Unidos, que comprende estados como Nueva York, Maine, New Hampshire o Connecticut, y donde más de 860.000 personas han perdido el acceso a la electricidad, según recoge el portal Poweroutage.

En concreto, 534.000 personas han sufrido cortes de luz en la región de Nueva Inglaterra, que incluye a estados como Maine (250.000), New Hampshire (100.000), Massachusetts (68.000) o Connecticut (50.000).

Asimismo, en la mitad atlántica del país se contabilizan más de 330.000. En Nueva York, 90.000 han sufrido un apagón, en Pensilvania la cifra es de 80.000, mientras que en Virginia o Maryland se superan los 60.000 clientes sin luz.

El Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos (NWS, por sus siglas en inglés) informó de una gran tormenta invernal en curso dejará en el país fuertes nevadas y vientos fuertes hasta el sábado, afectando a 200 millones de estadounidenses.

Un gran número de estados de Estados Unidos registraron este viernes temperaturas bajo cero a medida que una gran tormenta helada avanzaba sobre el territorio.

El fenómeno, causado por un frente de aire ártico, será responsable de que el país viva su Navidad más fría desde los años 80.

Unas 10 personas, de momento, han muerto en las carreteras desde que comenzó la tormenta en los estados de KansasOklahomaKentucky Ohio.

En otros lugares, como Chicago (Illinois) o Nashville (Tennessee), las carreteras estuvieron colapsadas durante horas a medida que las temperaturas bajaban, la lluvia se convertía en hielo y el viento en ventiscas.

En Denver (Colorado) el jueves fue el segundo día más frío desde que se tienen registros: la temperatura media fue de 26 grados bajo cero.

Los problemas en el transporte afectaban también a los trenes y a compañías de autobuses como Greyhound, la mayor de ellas, que ya ha advertido de que muchas rutas del noreste o del medio oeste pueden cancelarse o sufrir alteraciones.

Las aerolíneas cancelaron este viernes más de 4.400 vuelos a causa de una fuerte tormenta invernal que dificultaba las operaciones aeroportuarias en varias regiones y frustraba a miles de viajeros en vacaciones.

Las medidas se suman a los casi 2.700 vuelos cancelados el jueves, según el sitio web de seguimiento de vuelos FlightAware. El ferrocarril de pasajeros Amtrak ha cancelado decenas de trenes hasta Navidad, interrumpiendo los viajes de miles de personas.

La Administración Federal de Aviación (FAA) impuso paradas en tierra o retrasos por deshielo en varios aeropuertos estadounidenses a causa del clima.

Según la FAA, “el mal tiempo invernal que se desplaza por los Grandes Lagos hacia el noreste tendrá un gran impacto” en los vuelos. Agregó que “es probable que haya retrasos en los vuelos desde Boston a los aeropuertos del área metropolitana de D.C., los aeropuertos internacionales de Seattle-Tacoma y Portland Aspen” en Colorado.

Las fuertes tormentas invernales afectarán aproximadamente a unos 200 millones de personas, el 60 % de la población del país, según proyecciones del servicio meteorológico nacional.

El presidente de EEUU, Joe Biden, compareció públicamente el jueves para advertir a los estadounidenses que se tomen la tormenta “de forma extremadamente seria” y que sigan las recomendaciones de las autoridades.