Muchos escritos e investigaciones han surgido en el mundo a partir de la idea de saber de dónde proviene la verdadera leyenda de San Valentín, o del amor… una de ellas, la más cercana, tiene que ver con Italia. Allí fue acogida por la Iglesia Católica, quienes se encargaron de llevar la festividad a occidente, y posteriormente a todo el mundo.

“Cuando era emperador romano, Marco Aurelio Claudio (214-270) decidió prohibir que los soldados se casaran: entendió que un guerrero sin lazos familiares era más valiente, porque tenía menos miedo de arriesgar su vida” Según el portal de noticias mundial, BBC. En ese entonces, un obispo llamado Valentín fue en contra de la ley, asegurando que el amor debía permanecer en los corazones de las personas, porque éste los acercaba a Dios. Así, empezó a casar a los militares en contra del mandato del emperador.

Sin embargo, no es la única leyenda. Sólo en la religión cristiana hay once personajes llamados Valentín, y todos solían hacer acciones relacionadas con el amor. Se dice que uno casó a un joven cristiano y a una joven pagana, con el argumento de que el amor debía trascender fronteras; otro Valentín se encargaba de regalar corazones a los soldados para que ellos recordaran a sus seres queridos.

“El misal ante el Concilio Vaticano II tampoco da detalles, pero indica que Valentín fue sacerdote y mártir, y que su martirio se produjo hacia el año 270” según asegura José Luís Lira, profesor investigador de la Universidad Estatal del Valle de Acaraú, de Brasil.